Los puertos exteriores de Punta Langosteira y Caneliñas recibirán un total de 100 millones de euros de fondos europeos para adaptar sus instalaciones al desarrollo de la industria eólica marina. Así figura en la resolución provisional publicada por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) dentro del programa PORT-EOLMAR, destinado a preparar los puertos españoles para el despliegue de la eólica offshore.
La resolución, que abre ahora un periodo de alegaciones antes de la concesión definitiva, sitúa a los puertos de A Coruña y Ferrol-San Cibrao como uno de los grandes polos estratégicos del Estado para el desarrollo de las energías renovables vinculadas al mar.
El programa, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con cargo a los fondos europeos Next Generation, moviliza en esta primera convocatoria 212 millones de euros para adaptar puertos de interés general a las necesidades logísticas e industriales de la eólica marina.
Un hub estratégico de eólica marina en el golfo Ártabro
De esa cantidad, 107 millones se destinarán a puertos de la fachada cántabro-atlántica, correspondiendo prácticamente la totalidad de los fondos del noroeste peninsular a las dársenas de Punta Langosteira y Caneliñas.
Las autoridades portuarias de A Coruña y Ferrol-San Cibrao concurrieron conjuntamente a la convocatoria con un proyecto coordinado para desarrollar las capacidades industriales y logísticas de ambos puertos y crear un gran hub estratégico de eólica marina en torno al golfo Ártabro.
La propuesta obtuvo la mejor valoración de todas las presentadas en España, alcanzando 90,67 puntos sobre 100. Entre los criterios evaluados figuraban el grado de madurez administrativa de los proyectos, las capacidades logísticas, las expectativas de generación de empleo, la viabilidad industrial, el número de puertos participantes y los criterios económicos.
Los dos puertos exteriores reúnen condiciones consideradas idóneas para albergar grandes proyectos industriales ligados a la fabricación de componentes de eólica offshore. Entre sus ventajas destacan la posición estratégica en el Atlántico europeo, las conexiones terrestres, los amplios calados, la disponibilidad de suelo y la existencia de iniciativas empresariales privadas interesadas en implantarse en las dársenas.
En el caso de Punta Langosteira, los fondos se destinarán a una primera fase de habilitación de muelles y explanadas orientadas a la cadena industrial de la eólica marina, especialmente en la zona sur de la dársena coruñesa.
Por su parte, en Caneliñas, las ayudas permitirán financiar obras de adaptación del muelle a los requerimientos técnicos de la industria offshore, con la previsión de desarrollar posteriormente nuevas instalaciones en una segunda fase.
En conjunto, los proyectos industriales vinculados actualmente a la eólica marina en ambos puertos suponen ya inversiones privadas estimadas en 281 millones de euros.
La llegada de estos fondos europeos abre nuevas perspectivas para la generación de actividad económica y empleo en torno a las energías renovables, con efecto tractor sobre grandes empresas, pymes e industria auxiliar de toda el área del golfo Ártabro.