FERROL360 | Lunes 21 de julio de 2025 | 10:21
El presidente de la Deputación da Coruña, Valentín González Formoso, y el vicepresidente, Xosé Regueira, aprovecharon el ecuador del actual mandato para repasar lo que consideran una transformación profunda de la institución durante los últimos diez años de cogobierno entre PSOE y BNG. En una comparecencia conjunta, ambos dirigentes reivindicaron que el modelo desarrollado desde 2015 ha convertido la Deputación en una administración más útil, transparente y cercana a los municipios.
«Pasamos dunha administración que só contrataba cuadrillas de obras tres meses ao ano, a un verdadeiro motor de emprego na provincia», señaló Formoso, que hizo hincapié en el Plan Único como uno de los ejes del cambio. Esta fórmula de financiación directa, según señaló, permitió cuadruplicar el presupuesto anual destinado a obras y servicios municipales, superando los 100 millones de euros y dejando atrás el reparto discrecional de fondos. Según los datos ofrecidos, desde su puesta en marcha se han ejecutado más de 4.500 proyectos, con una inversión total superior a los 1.000 millones de euros y un impacto estimado en unos 18.000 empleos.
En ese mismo periodo, la institución ha impulsado un modelo propio de apoyo al empleo local. El Plan de Emprego Local (PEL) destinó más de 120 millones a respaldar a autónomos, pequeñas empresas y emprendedores. Entre otras cifras, contabilizaron 7.700 puestos de trabajo creados, 2.700 negocios apoyados y 260 proyectos incubados en los 11 espacios coworking financiados por la Deputación.
La parte social también ha ganado protagonismo en estos años. Formoso apuntó que, al inicio del ciclo progresista, la inversión en ayuda a domicilio apenas cubría el salario de una trabajadora por municipio. Hoy, según explicó, la Deputación financia 400.000 horas anuales de ese servicio, ha contribuido a la contratación de 180 profesionales y destina más de 33 millones de euros anuales a políticas sociales, incluyendo el apoyo a unas 300 entidades del tercer sector.
Uno de los próximos pasos será la puesta en marcha de un nuevo modelo de residencias comarcales, con centros en As Pontes, Rianxo y Ordes. La propuesta, aún en fase de diseño, se aleja de los esquemas tradicionales y se inspira en experiencias del norte de Europa, priorizando entornos abiertos y una atención personalizada centrada en la autonomía de las personas mayores.
En el balance también hubo espacio para destacar la respuesta de la Deputación ante situaciones críticas, como la pandemia o el impacto económico de la guerra en Ucrania. «A Deputación estivo ao carón de que máis o necesitaba nos momentos máis difíciles creando novas liñas de axudas, algunhas das cales se pagaron en 24 horas», defendió Formoso,. También subrayó la recuperación del servicio de bomberos para la gestión pública y el papel clave del organismo en la devolución del Pazo de Meirás.
En el plano más innovador, el presidente destacó el proyecto Coruña Estudio Inmersivo, un centro de producción audiovisual virtual dotado con nueve millones de euros que aspira a ser el mayor de España, así como el impulso a iniciativas relacionadas con energías renovables y movilidad sostenible.
Por su parte, Xosé Regueira quiso poner en valor la estabilidad política lograda con el pacto entre socialistas y nacionalistas, «con dúas sensibilidades diferentes pero capaces de alcanzar unha convivencia política». Defendió que la alianza ha sido clave para dotar de músculo económico a los concellos más pequeños y para situar al rural como eje de futuro. «Se desaparecese o noso labor de impulso cultural, económico ou deportivo, moitos dos proxectos dos diferentes ámbitos desaparecerían con el», advirtió.
El vicepresidente también aludió a la mejora en los procesos de contratación pública, adaptados para evitar precarización y facilitar el acceso de empresas locales a las licitaciones.