ALICIA SEOANE | Martes 12 de agosto de 2025 | 9:40
Las puertas de Ferrol tienen esa capacidad que tienen las puertas simbólicamente, son capaces de abrirte a nuevos mundos, de transportarte al pasado a través de sus marcas, grietas y pinturas descorchadas, pero también al futuro de lo que nos gustaría volver a encontrar tras cruzar un umbral.
Pasear por Ferrol tiene algo mágico. Todavía encontramos en sus calles vestigios de un pasado no muy lejano, que dan solera a la ciudad. Ferrol aún conserva un aire de lugar por reinventarse, todavía mantiene un ‘algo’ auténtico que el desarrollo turístico y la especulación no han devastado en su totalidad.
Si todo sale bien, Ferrol podría seguir siendo un rincón del atlántico donde el tiempo, el agua y la sal, no se carcoma los restos del pasado, sino que los preserve con asombro, para que podamos conservar nuestra esencia como ciudad respetando algo de su propio encanto.

Os dejamos una serie de puertas con las que soñar, viajar, o acercar fronteras sin moverse de casa:









