FERROL360 | Lunes 13 de octubre de 2025 | 13:01
La temporada de cruceros de 2025 toca a su fin en Ferrol con una doble escala. El ‘Mein Schiff 7’ y el ‘Spitsbergen’ amarraron esta mañana en el espigón exterior del puerto interior, llenando de cruceristas las calles de la ciudad Naval. Serán las últimas del ejercicio, aunque uno de los buques prolongará su estancia.
La visita de estos barcos ha dejado una curiosa estampa más allá del usual trasiego de turistas que dejan otros barcos. Un grupo de cruceristas visita la ciudad sobre ruedas, formando un curioso pelotón ciclista con los vehículos que traía el propio barco.
Los dos trasatlánticos representan perfiles muy distintos del turismo marítimo. El ‘Mein Schiff 7’, de gran capacidad, con alrededor de 2.900 pasajeros, llega desde Le Havre (Francia) y tiene previsto zarpar hacia Lisboa sobre las 18:00 horas. El ‘Spitsbergen’, en cambio, es un barco de tamaño medio, con algo más de 300 viajeros, procedente también de la Bretaña francesa. Este último protagonizará una escala excepcional, ya que pernoctará en el puerto ferrolano. Su salida rumbo a Vigo está prevista para mañana martes a las 17:00 horas.
Con la partida del ‘Spitsbergen’, el puerto tendrá un ‘descanso’ de cruceros que durará más de medio año hasta el inicio de la siguiente temporada. Según la programación de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, 2026 marcará un nuevo récord: se esperan 26 escalas, una más que el máximo histórico de 2014.
La próxima campaña arrancará de nuevo en abril, pero se prolongará hasta diciembre, ampliando así el calendario. Habrá también dos dobles escalas, ambas en el mes de octubre.
Una nueva terminal para impulsar el crecimiento
De cara a ese incremento de actividad, el consejo de administración portuario prevé adjudicar la nueva terminal de cruceros, con una inversión de 400.000 euros y una concesión de 30 años. Entre las obras programadas destaca la ampliación de la línea de atraque en unos 180 metros mediante la construcción de un duque de alba, lo que permitirá atender dos cruceros simultáneamente.
La concesión abrirá además una posibilidad inédita: que Ferrol se convierta en puerto base, es decir, punto de inicio y destino de cruceros. Para ello, la adjudicataria deberá acometer inversiones en infraestructuras, control y seguridad.
El pliego de condiciones exige que la empresa seleccionada tenga experiencia acreditada y que, en al menos tres de los últimos cinco años, haya gestionado más de 40.000 pasajeros anuales. Ese es precisamente el objetivo que se marca el Puerto: alcanzar esa cifra en el cuarto año de concesión.
Hasta el momento, el récord continúa siendo el de 2014, con algo más de 39.000 pasajeros. En los últimos ejercicios, excluyendo el paréntesis de la pandemia, el tráfico ha oscilado entre 17.000 y 22.000 viajeros, una cifra que la Autoridad Portuaria aspira a duplicar con la nueva gestión.