FERROL360 | Martes 21 de octubre de 2025 | 20:08
El aroma dulce y cítrico del pan de muerto mexicano llega desde México al local de Cafetea, que por segundo año consecutivo colabora con el restaurante Azteca Narón para traer a Ferrol una de las tradiciones más emblemáticas del Día de Muertos.
Este postre mexicano artesanal, elaborado a base de harina de trigo, huevo, leche, mantequilla y azúcar, se ofrece en Cafetea los lunes, martes, viernes y sábados, y estará disponible hasta el 31 de octubre.
Pero hay un aviso claro para quienes quieran probarlo: «Pídelos por encargo, porque vuelan», dice entre risas Fon Prieto, el dueño del local que muchos ya han apadrinado como «el mejor café de Ferrol».
Pedir por encargo es una recomendación también de Roche Núñez, la creadora del dulce que arrasa en la cafetería.
«El sábado los llevé a las diez y me dijo Fon que a las doce ya no quedaban más», cuenta. «Le llevé un poquito más y volvieron a terminarse en menos de una hora».
Pan de muerto: un recuerdo de los que ya no están
El pan de muerto es un símbolo profundamente arraigado en la cultura mexicana. De forma redonda y decorado con «huesitos» de masa, representa la memoria de los seres queridos.
«El pan tiene forma de huesitos porque representa que te acuerdas de la persona que ya no está», explica la hostelera, originaria de Guanajuato.
Cada región de México tiene su versión, y en Azteca Narón se elabora con vainilla mexicana y ralladura de naranja, en lugar de la tradicional flor de azahar.
«En mi tierra llevaría flor de azahar, pero como aquí no consigo la misma de México, uso naranja. Apenas se nota, pero le da ese toque discreto y perfumado», describe.
La receta ha sido fruto de años de ensayo. «Llevo haciéndolo para venta tres años. No conseguía que quedase como el de allá y pedí ayuda a unos amigos panaderos. Hace tres años lo logré», recuerda con orgullo.
Desde entonces, asegura, los mexicanos que viven en la zona se lo agradecen: «Me han dicho que les hace transportarse a México, y no hay mejor halago que ese».

Una tradición que celebra la vida
Más allá de lo culinario, el Día de Muertos es una fiesta de identidad y cariño.
«Estas fechas son muy importantes en México. No es la muerte macabra, es recordar a las personas y los sabores te trasladan», cuenta Roche Núñez, que añade:
«En mi familia nunca fuimos de ir al cementerio, pero sí de poner una esquinita donde recuerdas a los que ya no están y la comida que más les gustaba… eso lo hace más entrañable y menos doloroso».
Para honrar esa tradición, Azteca Narón celebrará el próximo viernes 31 y sábado 1 una performance interactiva con música, sorteos y un menú degustación mexicano.
«Vamos a poner velas como en México y una proyección con imágenes de los cementerios ese día, donde la gente se pone a comer en las tumbas y hay fiesta», adelantan.
Versión para el altar de muertos
En Azteca Narón también se puede encargar la versión tradicional del pan de muerto para el altar, elaborada con menos azúcar y un toque de sésamo, pensada para permanecer varios días junto a las ofrendas.
«La bolla de aquí a mí me encanta y el roscón… pero la rosca de México o el pan de muerto tiene esa jugosidad», confiesa Roche. Una característica distintiva que convierte este dulce en un auténtico puente entre Galicia y México durante los días más especiales de octubre.