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Los vecinos desalojados por el derrumbe en la calle María esperan volver a casa este jueves

Suso Basterrechea, uno de los desalojados, denuncia que el edificio llevaba casi dos décadas en deterioro

FERROL360 | Miércoles 19 de noviembre de 2025 | 11:41

El gobierno local de Ferrol confía en que los vecinos desalojados del inmueble situado en los números 152-154 de la calle María, colindante con el edificio que colapsó parcialmente el pasado domingo por la noche, puedan regresar a sus viviendas este jueves, siempre que los informes técnicos lo permitan.

Las tres primeras plantas del edificio en ruinas se hundieron alrededor de las 22:00 horas, sin causar daños personales al producirse el derrumbe en la propia envolvente.

La empresa contratada por la propiedad ya está ejecutando los trabajos de demolición necesarios para asegurar la zona.

Estos trabajos estaban previstos inicialmente para enero -así lo había comunicado la empresa al Ayuntamiento hace unos meses-, pero el colapso del forjado interior, favorecido por el deterioro acumulado y las últimas lluvias, obligó a adelantar la intervención.

El inmueble llevaba unos 18 años deshabitado, acumulando problemas estructurales que llevaron a los servicios municipales a declararlo en ruina técnica en 2021. El año pasado, el Concello inició además la ejecución subsidiaria para el vaciado interior debido al riesgo existente.

Suso Basterrechea, uno de los vecinos afectados: «Es un problema que viene de largo, unos 18 años»

Suso Basterrechea -profesor y exconcejal de Ferrol en Común- es uno de los vecinos afectados y ha hecho pública una declaración para explicar su situación y ofrecer contexto sobre la trayectoria del edificio siniestrado.

El residente, que pudo alojarse temporalmente en la vivienda de sus padres y no precisó del realojo municipal en un hotel, señala que el problema «viene de largo, unos 18 años», recordando que la denuncia inicial sobre el estado del inmueble se presentó incluso antes de que él fuese concejal.

El afectado quiso desmentir que se tratase de un problema de herencias:
«No es un problema de herencias, ya que el edificio en ruinas correspondía en su integridad a una constructora conocida en la ciudad».

Señala que, pese a figurar distintas titularidades administrativas, los responsables que se personaron tras el colapso indicarían que continúa en manos de la misma empresa o de sociedades vinculadas.

«El Concello actuó, pero los procesos son lentos»

Basterrechea asegura que el Ayuntamiento siguió los procedimientos correspondientes: «El Concello realizó los pasos oportunos. Incluso he encontrado a algún arquitecto municipal sacando fotos un domingo por la mañana»,

No obstante, critica la lentitud de los trámites: «Las sanciones y los expedientes son los oportunos y necesarios, pero muy lentos. Para acceder al interior fue necesario un proceso judicial debido a las dificultades presentadas por el propietario».

En su reflexión, denuncia que la legislación actual protege en exceso la propiedad privada, incluso cuando supone un riesgo para terceros:

«En este Estado comunista-bolivariano -ironiza- la propiedad privada está absolutamente protegida, incluso cuando implica riesgos evidentes para la seguridad de la ciudadanía».

A su juicio, el mayor riesgo para el estado del casco urbano no procede de la ‘okupación’, sino «de determinados grupos depredadores con recursos y asistencia judicial» que bloquean soluciones, encarecen el acceso a la vivienda y pueden generar riesgos urbanos en procesos meramente especulativos.

Reconocimiento al trabajo de los equipos de emergencia

Como vecino, quiso agradecer el trabajo de los servicios municipales que actuaron durante la madrugada del domingo:
«Quiero agradecer a la policía municipal, bomberos, arquitectos y trabajadores de urbanismo, y por supuesto a Blanca, concelleira del área», y añadió: «Más allá de las dos de la mañana estuvieron in situ buscando soluciones, tanto para el realojo como para la consolidación del inmueble”.

A la espera de la evaluación técnica final, los vecinos mantienen la esperanza de regresar a sus hogares este jueves «Todos estamos deseando volver, y confiamos en que el plazo pueda cumplirse».

El testimonio finaliza con un toque de humor tras la caótica evacuación nocturna:
«Si el domingo por la noche visteis a un tipo en pijama por la calle, no era un loco, era yo».