El concelleiro de Obras y Servicios, José Tomé, afirmó que «el pavimento actual presenta deterioros importantes debido a su uso y al envejecimiento del betún, por lo que hay cuarteos y baches».
Para poner fin a esta situación, se propone un fresado de unos cinco centímetros de profundidad de los carriles de la vía y la ejecución de una nueva capa de rodadura de cinco centímetros, junto con el recrecido de tapas de pozos de registro y sumideros.
La actuación se completará con la reposición de las líneas de carril, así como con el pintado de pasos de peatones y señales necesarias. Estos trabajos tienen un coste de 31.689 euros.