ALICIA SEOANE | domingo 30 de marzo | 17:32
La séptima edición de la Feria del Queixo de Moeche se consolida en la comarca como el evento gastronómico que levanta pasiones entre los amantes de este producto, como se podía leer en una pizarra de la propia feria, «viño con queixo sabe a beixo».
La feria estuvo abarrotada de gente que se aglutinaba en torno a las mesas para degustar los manjares propios de cada marca, las queserías no daban a basto para cobrar y a la vez reponer las degustaciones.
Los visitantes de todas las edades desfilaban por el recinto Ferial, desde el recinto principal donde se instalaron las queserías, a las carpas donde había otro tipo de productos gallegos, sostenibles, y de marcas locales, que también fueron un atractivo dentro de la Feria.
En la carpa de los talleres, las propuestas de las catas funcionaron muy bien y la gente pudo degustar distintas variedades de quesos gallegos y nacionales acompañados de pan y vino. Mientras los niños elaboraron sus propios quesos.
Un planazo gastronómico de domingo, que se extenderá hasta nuestros hogares en pequeñas porciones de ese manjar lácteo que tanto disfrutamos en Galicia.
Os dejamos unas imágenes de esta mañana: