FERROL360 | Martes 20 de mayo de 2025 | 7:35
Cerca de 250 niños y niñas de 5º y 6º de primaria de los colegios San Xoán de Filgueira, Belén, Cristo Rey y Tirso de Molina de Ferrol participaron este lunes en una actividad innovadora titulada «El Camiño de Santiago con Tecnología», enmarcada en el proyecto «Polos en Marcha».
La iniciativa busca fomentar la divulgación científica y potenciar las competencias tecnológicas de los estudiantes. El reto principal consistió en reconstruir una imaginaria Ponte das Estrelas, situada en un punto indeterminado del Camiño Inglés en Ferrolterra. Usando bolígrafos 3D con filamento PLA, los niños y niñas diseñaron, imprimieron y colocaron piezas para recomponer esta emblemática estructura, que permite a los peregrinos continuar su ruta hacia Compostela.
Además, en la actividad también construyeron un puzzle en forma de cubo, impreso mediante esta misma tecnología, en el que debían resolver enigmas relacionados con el Camiño de Santiago para obtener pistas sobre cómo colocar cada pieza.
Gracias a su creatividad, conocimientos en diseño e impresión 3D, y trabajo en equipo, los estudiantes se convirtieron en verdaderos guardianes del Camino de Santiago, demostrando sus habilidades tecnológicas y su espíritu colaborativo.
En pequeños grupos, los estudiantes diseñaron y construyeron un total de 28 puentes, cada uno capaz de soportar el peso de un muñeco de peregrino impreso en 3D. Paralelamente, los alumnos de 5º de primaria se esforzaron en montar el puzzle con forma de cubo, resolviendo desafíos para descubrir dónde y cómo situar cada pieza y así familiarizarse con conceptos de diseño y lógica espacial.
La coordinadora del proyecto «Polos en Marcha» y profesora de la Universidad de A Coruña, Elena Arce, explicó que esta actividad ayudó a los escolares a «comprender mejor las fases de un proyecto tecnológico y la importancia de seguir instrucciones detalladas para alcanzar un objetivo común, reflexionando sobre los procesos de diseño, prototipado y ejecución».
Además, destacó cómo esta experiencia fomenta competencias blandas como el trabajo en equipo, la creatividad, el pensamiento crítico, así como habilidades técnicas relacionadas con el diseño, la problemática y el manejo de herramientas digitales de fabricación.
Las actividades, enmarcadas en este proyecto (financiado completamente por la FECYT), buscan promover entre los jóvenes el interés por la ciencia, la tecnología y el medio ambiente, mostrándoles las posibilidades reales de la innovación y el cuidado del entorno.