FERROL360 | Miércoles 11 de junio de 2025 | 13:20
La Cofradía de Pescadores de Pontedeume ha denunciado públicamente la crítica situación económica y medioambiental que atraviesan los mariscadores a flote de la localidad, tras la negativa de la Consellería do Mar a conceder ayudas económicas por una parada biológica solicitada para recuperar los bancos marisqueros.
El pasado 19 de mayo, la cofradía presentó una solicitud formal ante la Dirección de Desenvolvemento Pesqueiro para la suspensión del Plan de Gestión de Marisqueo a flote 2024–2026 durante un mínimo de tres meses, con el fin de dar un descanso a los bancos y conservar los ejemplares reproductores, tal como acredita un informe técnico de la Jefatura Territorial de A Coruña.
«A intención da Confraría era que se lles concedese unha axuda económica para poder compensar ós mariscadores e compensar perdas por dita parada biolóxica», señalan desde la entidad.
Los mariscadores piden el mismo trato que se dio a otras cofradías de la ría de Ferrol, como Mugardos, Ferrol y Barallobre, donde se autorizó el paro biológico y se concedieron compensaciones económicas tanto a mariscadores a pie como a flote.
El 30 de mayo, representantes de la Cofradía se reunieron en Santiago con la entonces directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro y actual conselleira do Mar, Marta Villaverde, y con la nueva directora xeral de Pesca, Patricia García Sánchez.
En la reunión se reconoció la validez técnica de la parada, quedando en manos de ambas responsables trasladar la petición de ayudas a sus superiores para la aprobación de una orden compensatoria. Sin embargo, el pasado 9 de junio, la propia Patricia García comunicó telefónicamente a la Cofradía que no sería posible otorgar ayudas económicas por «falta de fondos».
Bancos agotados, sin alternativas
Desde la Cofradía recuerdan que ya en el invierno de 2023, los bancos marisqueros de Pontedeume sufrieron graves mortandades debido a las lluvias y la entrada de agua dulce, y que, pese a ello, los mariscadores decidieron seguir trabajando porque «se lles dixo dende a Federación Galega de Confrarías que as axudas estaban destinadas ás confrarías das rías baixas», que no habían podido faenar en diciembre de 2023 y enero de 2024.
Durante este tiempo, los mariscadores han reducido cupos y jornadas de trabajo, además de realizar siembras de almeja babosa en los bancos más dañados, tratando de regenerar los recursos «por sus propios medios». Muchos no pueden dejar de trabajar porque deben pagar la Seguridad Social y mantener a sus familias.
Ahora, tras la negativa de la Consellería, los profesionales se ven forzados a seguir extrayendo el poco marisco que queda, lo que agravará aún más la situación de los bancos. A diferencia de los mariscadores a pie, no pueden extraer ostra rizada (Magallana gigas) de las zonas rocosas intermareales, la única especie que sigue teniendo salida comercial. «Séntense discriminados con respecto ós seus veciños e compañeiros de profesión da ría de Ferrol e outras», afirman desde la Cofradía.
Anuncian movilizaciones
Ante la falta de soluciones, los mariscadores a flote de Pontedeume han anunciado que «van a ir a por todas», y ya se preparan movilizaciones y protestas, con el objetivo de que su situación trascienda en todos los medios de comunicación posibles.
Advierten que la situación es tan crítica que, sin medidas urgentes, podría llevar a un colapso económico y ambiental irreversible para la actividad marisquera en la zona