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Greenpeace prevé que la costa gallega empiece a perder playas en 10 años

La subida del nivel del mar, según las previsiones de la NASA, ocasionará la pérdida de playas en la totalidad del litoral

FERROL360 | Miércoles 24 de Julio de 2024 | 8:00

La subida del nivel del mar, el aumento de la temperatura marina, la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos y la turistificación masiva aparecen como principales causas de peligro en la pérdida de las costas.Greenpeace presentaba el pasado martes el informe Crisis a Toda Costa 2024. Análisis de la situación del litoral ante los riesgos de la emergencia climática, donde realiza una radiografía del estado de los más de 8.000 km de costa de toda España. Dentro del informe hay una parte específica donde se evalúan los riesgos en Galicia.

Galicia también está expuesta a riesgos por exceso de urbanización e infraestructuras, la contaminación, la construcción de barreras artificiales (como diques, espigones, paseos marítimos o puertos deportivos), el despilfarro de recursos naturales y el encauzamiento, soterramiento y desvíos de cauces fluviales.

Todas estas actuaciones han provocado desequilibrios que se traducen en el retroceso y la pérdida de las playas, y con ellas, su función de barrera protectora, lo que supone un riesgo para millones de personas residentes en el litoral. 

A estas malas prácticas hay que sumar las debidas específicamente al cambio climático entre los que la organización destaca: 

La subida del nivel del mar, según las previsiones de la NASA, ocasionará la pérdida de playas en la totalidad del litoral. Cabe recordar que, según la regla de Bruun, de media se estima que por cada centímetro que suba el nivel del mar, la costa retrocederá un metro.

Para 2030 ya se esperan impactos muy graves en la costa de Vigo, A Coruña y Vilagarcía. Concretamente, los tramos más afectados por erosión y retroceso serán: Foz, Viveiro, Ortigueira, Ferrol, Betanzos, A Coruña, Ponteceso, Carnota, Ría de Arousa, Ría de Muros e Noia, Pontevedra, Vigo y A Guarda. Para final de siglo, en ciudades como Vigo el mar se habrá comido más de 40 metros de costa.

La contaminación es otro de los problemas más graves que afronta la costa gallega. La contaminante celulosa ENCE en la ría de Pontevedra, presente en la costa gracias a la negligente e interesada gestión pública, ha destruido una de las marismas más ricas de este tramo litoral.

Otro de los auténticos puntos negros es el provocado por el vertido de aguas residuales de la mina San Finx al arroyo de As Rabaceiras, parte de la red fluvial que alimenta la ría de Muros e Noia, donde 1.500 familias de mariscadoras recogen el 70% del berberecho gallego.

Otro proyecto que tendría un impacto negativo en la costa gallega sería la macrocelulosa de la empresa Altri en Palas del Rei (A Ulloa), que vertería 30.000 m3/día de aguas contaminadas, las cuales terminarán en la ría de Arousa, afectando a sus bancos marisqueros y su pesca tradicional.

De igual manera, la posible reapertura de la Mina de Touro, que lleva contaminando décadas la cuenca del Ulla y que la Xunta acaba de declarar proyecto industrial estratégico, podría resultar también catastrófico para la ría de Arousa.

La contaminación presente en las rías está poniendo su biodiversidad en riesgo. Augas de Galicia reconoce cerca de 2.000 vertidos en la costa y al menos un 10% de contaminantes fuera de los límites legales, si bien las diferentes plataformas en defensa de las rías afirman que son muchos más. Rías como Arousa, Vigo, Muros-Noia, Pontevedra o Ferrol son las más castigadas por la contaminación.

Junto a la contaminación, también la disminución de la salinidad del agua marina y el cambio climático están amenazando la supervivencia de especies como el percebe, varias especies de almejas, la nécora y el centollo.

Dentro del informe aparecen una serie de recomendaciones para evitar que la costa siga retrocediendo, entre ellas se mencionan: Impedir la construcción de infraestructuras y la urbanización que generen barreras artificiales, introducir las previsiones sobre el cambio climático en la planificación urbanística y de infraestructuras, o poner coto a la turistificación masiva.