FERROL360 | Lunes 14 de octubre de 2024 | 10:45
Mon Fernández, deputado del BNG en el Parlamento de Galicia, trasladaba el pasado viernes en rueda de prensa el más sentido pésame del BNG a los familiares, amigos, compañeros de los dos trabajadores fallecidos este semana en el astillero de A Graña.
También, anunció la presentación de una iniciativa parlamentaria sobre este accidente y promover un debate sobre la alta incidencia de accidentes laborales en Galicia, además de que es necesario aclarar las causas del por qué, un astillero y empresa de reparación, actividad considerada riesgosa en la normativa de prevención,«pode funcionar durante 20 anos incumprindo absolutamente todo».
Mon Fernánzez también calificó de «terrorismo patronal» la tragedia que significa que dos personas pierden la vida en su lugar de trabajo, y más cuando esto ocurre en circunstancias que a todos nos hacen estremecer de sólo pensarlo. Aunque también añadió que es recomendable no hacer declaraciones acaloradas, ser cautelosos y esperar a que concluyan las investigaciones en curso.
Mon Fernández puso encima de la mesa como algo de domino público en Ferrol el hecho de que «nunca se cumpriron nese centro de traballo nin as máis mínimas normas de seguridade de traballo. Nunca en 20 anos».
Mon Fernández destacó que Galicia tiene cifras récord de mortalidad laboral. Llevamos años liderando las estadísticas de siniestralidad laboral y esto, que puede tener muchas y diferentes causas, sería imposible sin la tremenda tolerancia social y política, sobre todo política, con el incumplimiento del material de prevención de riesgos laborales. .
También, Mon Fernández ha querido expresar con toda rotundidad que «aabemos que hai, non sen razón, unha certa sensación de impunidade. Que existe a idea de que un pode agochar a súa responsabilidade en materia de seguridade, detrás dun sistema de prevención que moitas veces non existe máis que sobre o papel.».
Mon Fernñández, quiere exigir responsabilidades a la Xunta de Galicia, para que las leyes de seguridad laboral se cumplan. Además, critican que lo primero sea siempre la actividad empresarial por encima de cualquier otra consideración, ya se trate de protección del medio ambiente o, del derecho más básico de los trabajadores y trabajadoras, el derecho a la vida.
«Sabemos que este discurso existe e hai que combatelo por terra, mar e aire, porque este discurso mata traballadores e traballadoras e nós non podemos mirar para outro lado nin permanecer impasíbeis», finalizó Mon Fernández.