FERROL360 | Jueves 24 de octubre de 2024 | 16:12
El Concello de Narón acogió ayer una nueva reunión para avanzar en el tema de las prospecciones previstas en el cementerio de O Val para localizar fosas comunes. La alcaldesa, Marián Ferreiro, presidió el encuentro, al que también asistieron los portavoces de TEGA, Román Romero; del PP, Germán Castrillón, y del PSOE, Silvia de Arriba; el presidente de la Asociación Memoria Histórica Democrática, Manuel Fernández Pita; el forense Fernando Serrulla, quien ya ha trabajado con el equipo de investigación Histagra en las prospecciones realizadas en dicho camposanto, y familiares de dos víctimas de Narón asesinadas en esa época. En la reunión se informó de que el próximo 4 de noviembre se retomarán las prospecciones en el cementerio de O Val.
En la reunión celebrada a principios de este mes, ya se había avanzado en la intención de continuar este año con las prospecciones, en lo que respecta a la segunda fase de las mismas. El forense Fernando Serrulla mantiene una postura clara sobre lo ocurrido: «Desde mi punto de vista, son varias fosas, posiblemente siete, las que están bajo los nichos. No tengo ninguna duda y creo que son siete porque hubo siete momentos temporales diferentes de asesinatos; creo que son siete y que están situadas muy próximas unas de otras», recalcó.
Serrulla recordó que en las prospecciones realizadas en marzo de este año «justo junto a los bordes de los nichos encontramos muchos huesos con signos de violencia, y las fuentes orales también apuntan a que los enterramientos de los asesinados se hicieron allí».
El procedimiento a seguir, tal como se indicó en la reunión, es confirmar los resultados del trabajo realizado, constatando que las fosas comunes están ubicadas en ese lugar, para que posteriormente el equipo que trabaja en la zona lo corrobore a través del informe oficial pertinente. A continuación, se tendría que valorar con las familias la posibilidad de buscar las fosas, lo que implicaría derribar nichos del cementerio de O Val, con los trámites y permisos que requeriría de parte de las familias propietarias de los mismos.
La alcaldesa ofreció al equipo investigador y a las familias todo el apoyo y colaboración del Concello en este proceso, para continuar avanzando en los trabajos pendientes, con el fin de «saldar esa deuda» tanto con las personas asesinadas durante la Guerra Civil y la posguerra como con sus familias, víctimas de la represión de la época y de unos hechos que nunca debieron ocurrir.