
RAÚL SALGADO | Ferrol | Sábado 26 febrero 2022 | 18:50
Las taquillas estaban cerradas, poco más que el personal de seguridad y una ambulancia junto a una de las entradas del estadio. A Malata, sin que hubiese personas de Almendralejo en su interior, ha asistido este sábado al inicio de la segunda desaparición del Extremadura, que no ha comparecido en el estadio y abre su exclusión de la Primera RFEF.
El ambiente en el coliseo era más semejante al de las nueve de la mañana de un festivo que al de los minutos previos a un encuentro liguero. La cafetería ya no levantó la persiana y los encargados de la señal televisiva poco más pudieron ofrecer que la llegada de los futbolistas verdes con ropa de calle.

Pocos coches en el aparcamiento, ni una decena de testigos en la grada y eran básicamente periodistas y algún empleado de la escuadra ferrolana. Soledad y silencio mientras en tierras pacenses trascendían imágenes de un jugador en el tejado de la residencia en que viven varios de los futbolistas. Las informaciones de medios locales apuntan a una presión del club.
El objetivo, lograr que viajasen a Ferrol y eludir el anunciado adiós a la categoría de bronce; la realidad, la lamentable escena de alguien expulsado por quien les contrató del lugar en el que propició que se alojasen. El equipo arbitral liderado por Germán Cid Camacho saltó al tapete y realizó una supervisión de manual. No había mucho que revisar.

Había que esperar media hora y al filo de las 17:30 horas se dio carpetazo a lo ocurrido. El equipo de Cristóbal Parralo se puso entonces a entrenar a puerta cerrada. Carlos Mouriz, director deportivo del Racing, estaba a pie de campo a la hora prevista para el encuentro. Mostró su solidaridad con el rival y fue crítico con cómo queda la categoría de bronce.
Reconoce que no tiene «mucha confianza» en que la Real Federación Española de Fútbol vaya a tomar nota a corto plazo y que no se repitan casos de este tipo. De nuevo, los impagos como tristes protagonistas. «Esto no puede pasar de ninguna manera, estás jugando con personas», ha declarado.

Lanza un mensaje: la competición queda adulterada, «claro que sí». Una semana sin partido cuando a los verdes más falta les hacía mantenerse en buena racha y en el horizonte el derbi del sábado próximo en Riazor. A falta de ratificación oficial, el Racing gana por 3-0; por encima de todo, pierde el fútbol.