FERROL360 | Domingo 10 abril 2022 | 4:49
Una de las estampas más negativas que nos devuelve el barrio de A Magdalena es la proliferación de bajos comerciales vacíos. Son varios los factores que causarían esta sangría de negocios: desde el auge de las compras por Internet al descenso poblacional del Ferrol, pasando también por los altos alquileres que algunos de ellos siguen manteniendo a pesar de la situación actual.
Durante estos días de Semana Santa no solo las calles volverán a llenarse de gente, de visitantes y de esos ferrolanos emigrados que regresan por las fiestas de guardar, sino que también las cofradías y las agrupaciones musicales devolverán la vida a una decena de locales que permanecían vacíos en el centro de la ciudad.

Así, por ejemplo, el tercio de cofrades y portadoras de la Santísima Virgen de la Esperanza usará el local en el que estaba ubicado Mango, en la calle Dolores. Desde hace días se pueden ver en el escaparate varios hábitos en inconfundibles negro y verde, además de uno de los uniformes de la Banda Ferrol de la Cofradía de Dolores que acompaña siempre a los pasos que lleva la dotación.
También los tercios del Nazareno y la Santa Mujer Verónica han optado por compartir espacio donde estaba situada Unibel, en la esquina de Real con Sánchez Barcáiztegui. En su caso, además, venden desde allí su original merchandising: tote bags, lapiceros, imanes con abridor, llaveros o muñecos réplicas de cofrades.

Muy cerca de ellos, en el número 128 de la calle Real, está apostada la Agrupación Musical Virgen de la Amargura, mientras que en el local de al lado, en el número 126, está el tercio de la Virgen de la Piedad, que también tiene venta de merchandising al público. En esa misma manzana, esquina con la calle Coruña, repite el tercio de cofrades y portadores de San Juan Evangelista.
Estos son solo algunos de los locales que durante la Semana Grande volverán a abrir sus puertas. En su mayoría son los propietarios los que ceden los espacios de forma gratuita a los cofrades y éstos son los encargados de su limpieza y su puesta a punto para que les sirva como local de reuniones durante estos días, donde cambiarse para ponerse los hábitos y prepararse para las procesiones.