
RAÚL SALGADO | Ferrol | Miércoles 10 febrero 2021 | 22:15
El nombre de Cristóbal Parralo resuena desde el mediodía de este miércoles como el llamado a ocupar el puesto de entrenador en el Racing tras la destitución de Emilio Larraz. Sin embargo, anocheció y la confirmación oficial de su contratación sigue pendiente. Ha sido un día de cambios inesperados en una entidad que habitualmente peca de discreta.
El comunicado que anunció el despido del preparador maño fue público poco antes de las 11:30 horas. Eso sí, la decisión se cocinaba desde la derrota del pasado domingo ante el Salamanca. Tino Fernández estaba en el palco de A Malata y el expresidente del Deportivo tiene papel protagonista en el relevo y en la pretensión de sumar al plantel a un ex de los herculinos.
Esos movimientos dan una idea de la relevancia que empieza a tener en la sociedad verde cuando no han transcurrido ni 2 meses desde su incorporación al consejo de administración a instancias del máximo accionista. El dirigente abandonó el estadio molesto con la imagen del equipo y los acontecimientos se precipitaron en las horas siguientes.

El propio director deportivo, Carlos Mouriz, ha admitido este miércoles a la prensa que la «temporada difícil» que vive el fútbol por la alerta sanitaria deriva en una medida con la que el Racing se une a una corriente casi unánime. La entrada de nuevos inquilinos en las casetas se ha sucedido en las últimas semanas por ser un año crucial ante la futura Segunda B Pro.
«Si fuera de 38 partidos, esperaría más tiempo», ha estimado sobre la idoneidad del despido a estas alturas del ejercicio en comparación con ligas anteriores. Aunque ha lamentado el rendimiento del conjunto de forma especial en partidos como el del domingo, ha evitado considerar que haya dudas en torno a las prestaciones de algunos futbolistas.
En torno a las 13:00, poco después de que el entrenador marchase del recinto, su previsión era detallar el sustituto por la tarde. No fue así y resta menos para un duelo relevante en Compostela. Pese a que la planificación pública no incluía un segundo entrenamiento, se comprobó la salida del complejo de algunos miembros de la plantilla a lo largo de la tarde.

Este tipo de citas vespertinas es habitual en el Racing y el segundo del cuerpo técnico, Pablo López, quedó temporalmente al frente. Según Mouriz, la idea es que sigan los ayudantes de Larraz. Al no ser oficial que Parralo había llegado a la ciudad para firmar, la escuadra esquivó la petición de que los medios gráficos pudiesen acceder a esa sesión de tarde.
Su departamento de relaciones con los periodistas alegó que la cita era a puerta cerrada y que el sustituto no estaba todavía en Ferrol, así que permanecía la sede vacante. De guardia a las puertas del campo, como en los viejos tiempos, se comprobó dicho trasiego de vehículos de jugadores, pero ni rastro del cordobés en el coliseo.
Al respecto, ha dicho que no «es cierto que estuviera planificado» el relevo antes del lunes, cuando habló con Emilio Larraz y ya le avanzó que iba «a salir al mercado a ver qué es lo que hay, valoro que se produzca el cambio». No cuajó hasta este miércoles, cuando la cercanía del desenlace hace las veces de bola de nieve.

Reconoce que es «real» que hay poca distancia a los primeros puestos de la tabla, pero desliza que hay «momentos en que la percepción que tienes es que lo que estamos mostrando está por debajo del potencial individual que debería dar cada jugador». Y no «es uno solo, es un conjunto», ha apostillado el directivo lucense.
A Jon García le tocó hacer de portavoz accidental del vestuario. El vasco, que ya tenía previsto comparecer al mediodía en rueda de prensa, recogió el trofeo al mejor jugador de enero y ensalzó el respaldo que recibió en todo momento de Larraz: «Apostó por mí cuando salí de mi grave lesión». Aludió a la «confianza y deseo» de que se incorporase al Racing.
Se mostró «muy agradecido» y apeló al optimismo: «La realidad es que estamos a 3 del tercero con un partido menos, no es que sea una diferencia considerable». «Esto es una empresa, los dueños buscan lo mejor», ha declarado. Opina que se pretenderá «cambiar la dinámica», pero dice que no «nos tiene que afectar; estamos muy agradecidos a Emilio».

Reivindica que no «distraiga el hecho de cambiar de entrenador» y afina: es precisa «autocrítica» como «máxima premisa». Será Parralo, que figuraba en una terna de candidatos de la que emergió como oficial. Se acabó sabiendo por filtraciones; se hicieron eco de ellas en primer término en otra ciudad, en la que ahora parece que se cuece todo para un club de Ferrol.