«Ferrol está ardiendo»: 10M, la comarca frenó para gritar

_MB_2346_edited
Manifestación por la huelga general en Ferrol a su paso por la carretera de Castilla (foto: Mero Barral / Ferrol360)

RAÚL SALGADO / MERO BARRAL / RAÚL LOMBA | Ferrol | Miércoles 10 marzo 2021 | 18:40

«Ferrol está ardiendo, todo va a estallar; Ferrol está ardiendo y a ti te da igual», canta Quant. Su letra se debate entre el eterno pesimismo y el querer hacer aflorar las particularidades de una ciudad distinta desde su gestación. Ferrol no es el centro; es más, de un tiempo a esta parte, de la plaza de España hacia Narón hay más bullicio que en su tableta central.

Sin embargo, en la jornada de huelga general de este miércoles en toda la comarca no hubo dos Ferroles. O sí, todo depende del cristal. Como todo paro general, aunque este fuese de alcance estrictamente comarcal, estaban los piquetes informativos. La diferencia, en todo caso, estribaba en que la alerta sanitaria y su consiguiente crisis económica enrarecía su papel.

Piquetes informativos por la huelga general en el hipermercado Alcampo (foto: Raúl Lomba / Ferrol360)

La acción sindical se centró en los bastiones. Fue nocturna en los polígonos, a donde regresaron al amanecer, y siempre aparece Alcampo. El hipermercado de A Gándara, la mayor superficie comercial de la zona, no abrió y como en otras ocasiones no resultó fácil. Irrumpió la estampa del cliente despistado o del que sabía a dónde y cuándo iba.

Su periplo se completó por el centro comercial Odeón mientras en A Magdalena era otro el paisaje. Los bares, encargados cada día de poner las calles, abrieron en su mayoría. No era una jornada convencional en este raro pantano pandémico, pero se vieron persianas levantadas, algún visitante en sus mesas y muchos que llegaban y se llevaban el café.

Piquetes informativos por la huelga general en el centro comercial Odeón (foto: Raúl Lomba / Ferrol360)

Los cerrados fueron excepción, sobraban dedos en todo el casco histórico. La asociación del sector ya había advertido la víspera que avalaba las demandas de CIG, CCOO y UGT ante las movilizaciones, pero esgrimió el duro golpe que la covid-19 les está asestando para avanzar que era previsible estar operativos. Con la lista de restricciones que les azota.

El comercio del núcleo central ferrolano no despertó si hablamos del pequeño. Pasadas las 11 de la mañana, cuando ya tendría que estar unánimemente en marcha, había algunas tiendas recibiendo a curiosos, principalmente franquicias. Una huelga a dos velocidades en la que la industria estaba parada de modo rotundo.

Final en Porta Nova de la manifestación por la huelga general en Ferrol (foto: Mero Barral / Ferrol360)

Y eso que era una jornada en la que la lluvia se dejó caer antes de lo esperado y el viento terminó por redondear el menú. No era el momento más apetecible para bajar a la calle si no era preciso. Ya habían pasado horas desde que los piquetes habían supervisado los puntos de salida del transporte, cuyos servicios escolares sufrieron retrasos o cancelaciones.

Si Alcampo cayó, también lo hicieron superficies del mismo radio de A Gándara, como Mercadona. Los sindicatos se hicieron notar en Lidl, el inevitable centro comercial Odeón o la mismísima Tienda Animal, brindando en este último caso una imagen al menos curiosa. En el corazón de la ciudad, el trasiego era muy reducido al arrancar el día.

Piquetes informativos por la huelga general en Ferrol en el local de Mercadona en A Gándara (foto: Raúl Lomba / Ferrol360)

Industria textil, almacenes de logística o el propio puerto ferrolano se adhirieron a un seguimiento «masivo» según los sindicatos. Este 10 de marzo fue un Día da Clase Obreira Galega distinto. El previo a que se cumplan 50 años del asesinato de Amador y Daniel, quizá el previo a que la crisis de Ferrolterra se tome en serio. Ojalá.

(Fotos: Mero Barral© – 2021. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)

Relacionadas