Una pedida de mano para recordar: el «sí quiero» bajo el mar de dos ferrolanos

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Texto: MARTA CORRAL / Fotos: CEDIDAS | Ferrol | Martes 20 abril 2021 | 11:20

Adrián Vázquez y Tamara Fraga se casarán, si la pandemia lo permite, el 26 de marzo de 2022. Tras un noviazgo de tres años en el que han hablado de boda en varias ocasiones, este ferrolano de 25 años quiso pedirle la mano a su novia de un modo que ninguno de los dos fuese a olvidar nunca: mientras buceaban en las Rías Baixas y con la complicidad de amigos y familia.

Ella, de 33 años y natural de Valdoviño, dijo «sí», y él se apresuró a compartir alguna de las fotografías y vídeos del momento en sus redes sociales. «Bloqueé el móvil esa noche y, al despertar, tenía 20 mensajes en Instagram y otros tantos en Facebook. Nunca vi una publicación con más me encanta», relata Adrián a Ferrol360 al otro lado del teléfono.

Su historia se había hecho viral, y no era para menos, una recompensa merecida al esfuerzo y a la originalidad: «Empecé a planificarlo todo ya en el mes de noviembre, sin saber cuándo podría llevarse a cabo, por la pandemia», recuerda. Él lleva haciendo pesca submarina desde los 16 años y deseaba que Tamara, que nunca se había sumergido, pudiese ver las maravillas del fondo del mar que él conocía al dedillo.

Se puso en contacto con la empresa Buceo Rías Baixas y fueron todo facilidades: «Les expliqué mi idea, que quería llevar un cofre con el anillo dentro, pero también con otros objetos como fotografías, un catalejo, una brújula». Adrián fue comprando todo a medida que iba ahorrando durante todo este tiempo y escondiéndolos en su casa y en la de sus padres para que su novia no sospechase nada.

En paralelo se montó el señuelo con la complicidad del presidente de su club de buceo, el S.A.S. Grupo Bazán, César Rulos, que les llamó para decirles que les había tocado en un sorteo una inmersión subacuática para dos personas en Aldán. Adrián también confeccionó unos cuestionarios que dejó en el buzón de su casa, con su logo correspondiente, como si se los hubiera mandado la empresa para que los cubriesen con sus datos personales.

«Les pedí que la llamasen a ella para que fuese más creíble y yo, mientras, disimulando como podía durante todo este tiempo, aguantando cinco meses de nervios», confiesa el novio, orgulloso de que su plan haya salido a la perfección. Teniendo la certeza de que esta pasada semana la mar iba a ser buena, Adrián y Tamara viajaron para canjear su premio y fue el pasado miércoles 14 de abril cuando se sumergieron.

«Ella estaba nerviosa porque nunca había buceado y yo, que buceo cada fin de semana, estaba nerviosísimo por la sorpresa», afirma él, que además del sí quiero de su novia se merecería un Oscar por la interpretación que tuvo que hacer todo este tiempo para no estropearle la sorpresa a su futura mujer.

«Imprimí fotos de nuestros viajes en Londres y Mallorca, porque nos encanta viajar, y encargué dos anillos: el original, que le compré de pedida, y una réplica en plata porque no quería meter el verdadero en el cofre bajo el mar». Vamos, que a Adrián no le ha faltado ni un solo detalle. Ya bajo el agua, explica, fueron primero a ver caballitos de mar y a dar un rodeo antes de situarse sobre el cofre.

«Le señalaban el cofre y ella asentía, sin saber que tenía que abrirlo, hasta que lo abrió y se emocionó tanto que tuvimos que subir porque se mareaba», relata. Arriba les esperaban a los dos —también de la mano de Adrián—, un par de copas de champán para celebrar su compromiso. «Soy muy detallista, siempre suelo sorprenderla, pero este día no quería que se le olvidase en la vida».

La pareja de Ferrolterra ya eran amigos antes de enamorarse. «Yo me enamoré pronto, cuando noté lo bien que me trataba, cómo me cuidaba. Los dos nos cuidamos mucho», valora Adrián, al que ha aplaudido todo su entorno: «Fliparon. Destacaron la originalidad, pero sobre todo el trabajo y el tiempo que invertí en esto, en planificar todo al detalle. Para mí es un orgullo».

Viendo el antecedente de la petición de mano, cualquiera puede imaginarse que para el 26 de marzo de 2022 Adrián va a tener preparado un tinglado espectacular y, por supuesto, nos confirma que así será: «Idearé algo más grande, que participen los amigos y la familia. Va a ser muy original y creo que va a marcar tendencia». Estamos seguros de que será así y, por si acaso, ya le hemos emplazado para que nos dé los detalles después del bodorrio. En todo caso, lo importante es que siga la felicidad y los cuidados mutuos. ¡Que vivan los novios!

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