M. C. | Ferrol| Sábado 31 julio 2021 | 22:32
Si el pueblo de Ferrol no había tenido suficiente con la patochada del venidero que el fin de semana pasado agitó el avispero de Twitter asegurando que había conseguido mesa en un local de la calle María poniendo acento gallego cuando 15 minutos antes había llamado con sus tiempos compuestos y le habían dicho que no, ahora parece que asistimos a un nuevo y delirante capítulo de esta serie estival.
En esta ocasión la queja no sale de un foráneo, sino de un vecino de la comarca, el que fuera candidato de Vox en las últimas elecciones gallegas, Ricardo Morado. El político ha empleado también la red social Twitter para denunciar una circunstancia que, si bien no hemos podido contrastar para verificarla o desmentirla, como poco resulta un poco sospechosa tirando simplemente de la lectura de la normativa vigente.
Morado ha relatado este sábado que a su mujer «acaban de negarle sentarse en una terraza del centro de Ferrol para dar el pecho al niño (y consumir) por no contar con la pauta completa de vacunación. «Son las normas»», ha escrito, añadiendo que ella tuvo que ir a una marquesina a alimentar a su hijo y dándole, irónicamente, las gracias al presidente de la Xunta por ello.
Ha explicado a continuación que ha puesto «la pertinente reclamación al respecto de los hechos descritos» y que la encargada del local le ha dado la razón diciendo que «la reclamación es fundada»:
He procedido a poner la pertinente reclamación al respecto de los hechos descritos. La encargada del local ha considerado que la reclamación es fundada.
— Ricardo Morado (@ricardomorado77) July 31, 2021
Por si fuera poco, Morado incluía un tercer tuit en el que compartía una foto en el interior de un local y decía que «misma zona, a unos pocos kilómetros de distancia, acabamos de sentarnos a comer en un restaurante en el que lo único que nos han preguntado es qué queremos tomar»:
Misma zona, a unos pocos kilómetros de distancia, acabamos de sentarnos a comer en un restaurante en el que lo único que nos han preguntado es qué queremos tomar.
— Ricardo Morado (@ricardomorado77) July 31, 2021
Es la consecuencia de las normativas sin sentido y de querer convertir a la hostelería en culpable. pic.twitter.com/7qshxAb01q
«Es la consecuencia de las normativas sin sentido y de querer convertir a la hostelería en culpable», ha concluido, una afirmación un tanto confusa puesto que él ha sido el primero en poner a los hosteleros en la diana aun sin haberlo pretendido, puesto que podría estar ausentando a visitantes y clientes; pero esa no es la única incoherencia del relato de Morado, que acumula miles de reacciones en Twitter.
Si bien Ferrol está en nivel alto de restricciones y para acceder al interior de los locales de hostelería es necesario acreditar inmunidad, lo cierto es que para estar en las terrazas no es necesario, de modo que hay tres opciones: o la trabajadora y la encargada del bar desconocían la norma correcta y estaba exigiendo algo que no está contemplado o Morado se ha confundido diciendo que estaban en terraza y era interior o directamente el de Vox miente para generar polémica, algo que no es raro entre la gente de su partido.
Por último, Morado dijo que estaba en la misma zona, a unos kilómetros, tomando algo en interior, para tratar de criticar las medidas de restricción adoptadas por la Xunta. Él mismo, en respuesta a un comentario, reconocía poco después que había ido a comer a Valdoviño:

Si bien es cierto que Ferrol y Valdoviño están separados solo por 16 kilómetros, se trata de concellos distintos y, lo más importante, que están en un nivel de restricción distinto. Mientras que Ferrol ha registrado 190 nuevos positivos la última semana y está en nivel alto (hostelería interior solo acreditando inmunidad), en Valdoviño se han registrado en el mismo período de tiempo entre 1 y 9 contagios y está en nivel medio, así que no es necesario acreditarla para estar en interior. Quizás Morado no se ha dado cuenta de este pequeño detalle. O quizás sí, porque para algunos todo vale por un puñado de likes, incluso echar piedras contra el tejado de tus vecinos hosteleros.
**Actualización el domingo 1 de agosto, 12:30 horas**
Horas después de la publicación de este artículo, a las 1:10 horas de este domingo, Morado compartió una fotografía de la hoja de reclamaciones en la que se puede leer la exposición de los hechos, que no parece corresponder con lo expuesto por el candidato de Vox en las redes sociales, puesto que la negativa llegó cuando querían consumir en interior sin acreditación Covid y el percance de su mujer fue posterior, ese sí en terraza, pero no por normativa vigente sino por política del establecimiento.
Y, para que conste, aquí les dejo la copia de la reclamación de esta mañana, sin datos identificativos.
— Ricardo Morado (@ricardomorado77) July 31, 2021
La hostelería, gran damnificada en esta pandemia, no es culpable de las normativas sin sentido; ni de que se le atribuya un rol que no le corresponde. pic.twitter.com/QJF9y92Cvq
Según su relato, el incidente se produjo a las 13:00 horas «cuando solicitamos mesa para comer en el interior del restaurante, puesto que venimos con un bebé, negándose la misma al no contar con el certificado Covid». «Minutos después —continúa su exposición— mi mujer se acerca de nuevo al establecimiento, ya que el bebé se ha puesto a llorar, con la intención de amamantarlo en la terraza del local. Se le deniega de nuevo esa posibilidad puesto que, a pesar de que su intención es consumir, se le dice que «son las normas y hay que cumplirlas»».
Prohibir que una madre alimente a su hijo en cualquier lugar es un extremo del todo censurable, puesto que se trata de un derecho que a nadie debería incomodarle al tratarse de algo del todo natural; sin embargo, nada tiene que ver con las restricciones Covid que están en vigor, como ha deslizado el político.