
RAÚL SALGADO | Ferrol | Sábado 30 octubre 2021 | 00:05
No había escuchado la primera pregunta, pero ya hablaba Cristóbal Parralo en sala de prensa en Cerro del Espino. Se puede desvelar lo dicho a micrófono cerrado, no compromete y habla de lo ocurrido en la noche de este viernes: «El viaje de vuelta se hace más llevadero, nos vamos ahora; nos quedan muchas horas de viaje».
Qué duda cabe, haber triunfado bajo la lluvia incesante de Madrid, de nuevo en este campo, sabe a gloria. Fue una «victoria muy meritoria» ante un «gran equipo». Los verdes, apuntó su técnico, supieron «sufrir; hemos intentado llegar, hemos generado alguna situación». Y el «esfuerzo se ha visto recompensado con los tres puntos».
El cordobés admitió que da «mucha confianza, anima a seguir mejorando», y citó, ni un ápice de pesimismo, la asignatura pendiente. «En casa, el equipo también está mostrando solidez; solo nos falta cerrar los partidos, a ver si podemos sumar de tres en casa y meternos ahí arriba», dijo para destapar el tarro de las esencias. De la fragancia, el aroma de la ilusión.

Preguntado por la lesión de Fernando Pumar, hizo mención a un «tema muscular» cuyo alcance está pendiente de confirmar con pruebas médicas. En su resumen final, Parralo expuso que el Racing estuvo «más acertado de cara a portería; nos hemos enfrentado a un rival fuerte, con buenas individualidades y que sabe bien a qué juega».
Detalle que da «más mérito a lo que ha hecho el equipo», capaz de orillar el dominio alterno del arranque, en cuyo último tercio echó en falta «tener más claridad, ha sido un partido de alternativas». Cuestionado por Jaime Alvarado, replicó que sigue «progresando», pero le «queda tiempo» y valora que una cosa es que se recupere «y otra que esté preparado» cuanto antes.
Reconoció que el duelo del próximo sábado en A Malata (19:00 horas) ante la Sociedad Deportiva Logroñés será un nuevo «reto». Insiste, «vamos a intentar sumar en casa de tres y que eso nos catapulte hacia arriba».