
FERROL360 | Lunes 24 junio 2019 | 00:00
Otro año de esplendor en Ares. Las alfombras florales del Corpus Christi volvieron a copar las calles de su casco histórico y las miradas se detuvieron de nuevo en una fiesta de interés turístico gallego que adquiere mayor relevancia en el calendario autonómico.
En torno a 20 toneladas de diferentes elementos sirvieron para la confección de los tapices, que desaparecieron durante la tarde del domingo con el paso de los menores que hicieron la Primera Comunión en la iglesia parroquial de San Xosé. Cerca de un kilómetro de creaciones elaboradas desde la jornada anterior gracias al grupo de incansables que mantiene esta tradición.