
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Sábado 23 noviembre 2019 | 23:10
Pues sí, fue una fiesta del fútbol sala de Galicia. Cola en el exterior, mucho ambiente en un pabellón que esquivó al mal tiempo y marco conmemorativo del Día contra la Violencia de Género. Aproximándose a los 3.000 espectadores, el derbi de O Parrulo y Pescados Rubén Burela empezó con bastante carga de electricidad.
En la primera jugada, Rahali destapó las pretensiones ofensivas de los locales. Sin embargo, el tiempo inicial resultó más complicado de lo que algunos predecían. No es menos cierto que equipos en situación difícil suelen ser los más duros de pelar.
De hecho, causa cierta impotencia que un rival así brindase tanto esfuerzo y no se llevase recompensa. Qué decir si Renato, en un gesto de deportividad que no es precisamente habitual, envió el balón fuera de la cancha cuando el lance inmediatamente anterior había supuesto la caída de Iván Rumbo. El aplauso fue antológico.

Hélder se elevó a estandarte por las acometidas de los de A Mariña. El rival apeló a la combinación de veteranía, con Edu bajo palos demostrando prestigio, y juventud. Ya lo hizo desde el arranque, con mucho ritmo y también bastante consentimiento.
O Parrulo no veía las orejas al lobo y expuso. Abrió vías de achique y permitió un prolongado correcalles, aunque presumiendo de defensa rocosa. Un muro impenitente ante el que no dejó de rogar, en especial ya en el desenlace, su oponente.
Presumiblemente llamado a un empate sin goles al descanso, la igualdad la rompió Adri con otra muestra de la matrícula de honor de su hoja de servicios. Casi de carambola, con reflejos. Un zapatazo que no pudo esquivar Joselito hasta marcar en propia puerta.

Esos golpes suelen marcar todo un encuentro, pero el Pescados Rubén Burela ni siquiera coqueteó con la idea de bajar los brazos. O Parrulo era intermitente y se sacudió las dudas con Saura, que no descansa hacia la cima. Estuvo en casi todo lo relevante del derbi y marcó con brillo.
Suyo fue el 2-0 de los segundos tras el regreso de vestuarios, que en cambio encontró la respuesta de Everton unos pasos más adelante apenas. Peleón, por momentos casi como nunca, el plantel de Héctor Souto tuvo en sus manos la oportunidad de que se encaramasen al trono algunas de sus individualidades.
Eso sí, el trabajo de grupo tampoco flaqueó por completo. Hélder también inyectó un riterio al alza y Rahali o Iván Rumbo fueron bombas explosivas para no adormecer el ímpetu. Las piezas, pese a la idea fija, se movieron de más y el quinteto lucense acarició las tablas.

Burela se asomó, Diz y Luisma asustaron. Podía pasar casi cualquier cosa. El bando ferrolano no sacaba billete a la tranquilidad y se abonó al vértigo. Los cartuchos se disparaban hacia Illi, disponía y sometía el contrincante. Ahora bien, Saura se quería reivindicar y tiró de genialidad y lejanía a portería para irse al 3-1.
La diferencia en el electrónico no hizo temblar las piernas al visitante, aunque recurrió con dos futbolistas distintos y sin éxito al portero-jugador. Definió otro partido hacia el acoso y derribo, estrategia que el dique naval absorbió con un tanto a puerta vacía de Iván Rumbo a 6 segundos del final. O Parrulo no tiene techo.
FICHA TÉCNICA
O PARRULO | Illi, Adri, Saura, Rahali y Hélder -cinco inicial-; también jugaron Iván Rumbo, Miguel, Iago Rodríguez y Diego Núñez
PESCADOS RUBÉN BURELA | Edu, Joselito, Matamoros, Renato y Diz -cinco inicial-; también jugaron Pope, Luisma, Vargas, Pitero, Lucho y Everton
GOLES | 1-0, Adri, minuto 18; 2-0, Saura, minuto 20; 2-1, Everton, minuto 21; 3-1, Saura, minuto 31; 4-1, Iván Rumbo, minuto 39
ÁRBITROS | Carreira Romero y Ferreira Carballal (Galicia), que han amonestado a los locales Illi y Saura y a los visitantes Pope y Renato
INCIDENCIAS | A Malata, cerca de 3.000 espectadores
(Fotos: Mero Barral© – 2019. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)