FERROL360 | Martes 2 de diciembre de 2025 | 13:20
En un mercado inmobiliario cada vez más impersonal, saturado de plataformas digitales y grandes agencias, Lar de Montefaro se ha convertido en una excepción: un proyecto construido desde la experiencia vital, el oficio y un modelo de trabajo basado en la cercanía. Detrás está Juan Tizón, un hombre cuya trayectoria profesional es un collage de oficios y aprendizajes que hoy convergen en un servicio inmobiliario tan particular como efectivo. Sin necesidad de oficina física, su cartera se ha multiplicado en tres años, gracias a la confianza y a su capacidad de resolver problemas.
Un modelo de inmobiliaria que funciona gracias a la confianza
A diferencia de otros agentes, Juan no dedica su tiempo a buscar clientes. Son ellos quienes lo buscan a él. «Afortunadamente, no tengo que llamar para vender casas», afirma. La clave está en el boca a boca, en la reputación de más de 25 años de relación con clientes, vecinos y amigos.
Su forma de trabajar es sencilla: escucha, acompaña y no molesta más de lo necesario. Pone un ejemplo reciente: «Tengo un amigo que quería vender. Lo único que hizo fue darme una copia de las llaves. Yo gestioné todo y él solo vino a firmar» explica, «mucha gente agradece las facilidades y en eso está el secreto de que la inmobiliaria funcione bien».
El alquiler sin preocupaciones
Si en la compraventa Lar de Montefaro aporta serenidad, en el alquiler aporta soluciones para todo, «Si una vitrocerámica falla, no llama al propietario para que éste busque técnico. Llama él mismo para no molestar al dueño. Compra, instala, arregla. Y luego regulariza la factura. Lo importante es que el propietario deja su casa en alquiler y solo se preocupa de cobrar».
Este método lo ha convertido en una especie de «servicio manitas» permanente, capaz de resolver desde un horno roto hasta una humedad, una lámpara o un desperfecto en baño o cocina. «Nunca dejo desatendido ni al inquilino ni al propietario, aunque sea domingo».
Asesoramiento sobre el mercado
Si un precio está inflado o una vivienda no es adecuada, siempre asesoran sobre la situación, « Si una casa no está en precio siempre lo digo con claridad». Lar de Montefaro maneja alrededor de 20 viviendas que no están publicadas. A diferencia de agencias que buscan volumen, él busca equilibrio: tener solo las propiedades que puede gestionar personalmente, sin perder su trato cuidado.
Tizón explica que Ferrol todavía se percibe barato desde ciudades como Vigo o A Coruña, lo que ha atraído a muchos inversores. «Están viniendo de todas partes, la gente veía esto como una ganga. Y han subido los precios». Para él, el mercado ferrolano no vive una burbuja, sino un proceso de equiparación con el resto de España tras años de precios anormalmente bajos.
Lar de Montefaro no pretende ser la mayor inmobiliaria de la zona. Buscan ser una referencia de inmobiliaria, donde el propietario no se sienta solo, donde el inquilino tenga a quién llamar y donde cada vivienda tenga un trato individual. Un proyecto personal, surgido de una vida entera construyendo, arreglando y acompañando.
Os dejamos las redes sociales de Lar de Montefaro: instagram: @lardemontefaro, y Facebook.
