ALICIA SEOANE | Miércoles 18 de febrero de 2026 | 13:15
La temporada de rebajas que da comienzo a partir del 7 de enero ha venido marcada este invierno por un tren de borrascas, que ha dejado al comercio local con el agua al cuello.
El 29 diciembre comenzaba la borrasca Francis impulsando el inicio del episodio intenso que marcarían el arranque del 2026, el 6 de enero Goretti se dejaba sentir en plena jornada de celebración de Reyes, y ya a mediados de enero, comenzó el tren de borrascas encadenadas: Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta, Nils y Oriana y Pedro. Este fin de semana parece que el sol será el protagonista tanto para los negocios locales, como para la gente que espera ansiosa una jornada de tregua.
Pepa Ayguavives, es la propietaria de Sevven Musas, una tienda situada en el corazón de A Magdalena, que además de ropa vende complementos y objetos de regalo. «Este año se ha sentido especialmente que no ha habido afluencia de público. Es como si no hubiesen existido las rebajas, por suerte, las personas que se acercaron venían a comprar», explica Pepa, «pero bueno, vamos a pensar que ya hemos pasado lo peor, que este fin de semana ya dan bueno».
En la calle Real, nos atiende Conchi Romero, regente de la tienda Sola Una, una tienda de ropa, que ha funcionado gracias a que cada semana han ofrecido buenas promociones, «este año, sobre todo febrero ha sido terrible, no es que no hubiese nadie en mi tienda, es que nadie quería bajar a la calle», Conchi se ríe, y comenta «a ver es que no daban ganas de salir de casa».
Para la zapatería Green Shoes, el invierno no ha sido tan malo, así lo explica Teresa Pereira, «aquí vendemos catiuscas y zapatillas de andar por casa, entre otras cosas, pero es cierto que hemos vendido muchas más botas de agua y calzado del hogar que anteriores inviernos. Este año hubo tardes que no había ni un alma por las calles», asegura.
Verónica Jiménez es la regente de Cloti&Fifi, tienda situada en plena calle Real. Un espacio dedicado a la ropa de mujer que también vende complementos, «ya tenemos la ropa de nueva temporada y vemos que las clientas entran con ganas, porque van directas a los colores de primavera. Se ve que la gente está harta del invierno, a ver si este fin de semana, mejora, porque el mal tiempo afecta mucho al ánimo de la gente, y eso también se nota en menos ganas de comprar».
