FERROL360 | Miércoles 4 de Marzo de 2026 |
El cantautor ferrolano Andrés Suárez vuelve a situarse en el centro del debate cultural tras sus recientes entrevistas en La Voz de Galicia y El País, donde ha hablado sin filtros sobre su adicción a las redes sociales, su lucha emocional tras una ruptura y el mensaje de libertad que impregna su nuevo álbum, Lúa.
El artista, conocido por su lirismo confesional, sorprendió al reconocer públicamente su dependencia digital: «La única droga a la que fui adicto se llama teléfono móvil», afirmó en conversación con La Voz de Galicia. La declaración no es retórica. Suárez explicó que llegó a pasar hasta diez horas diarias conectado, atrapado en la lógica del scroll infinito.
La trampa de la hiperconexión
El músico relató que tuvo que acudir a una psicóloga especializada en adicciones tecnológicas para reconducir su relación con el móvil. «Yo pasaba diez horas metido en el teléfono», confesó, describiendo un patrón de consumo compulsivo que afectó a su bienestar emocional y a su entorno más cercano.
En su análisis, el problema no es solo individual, sino estructural. «Hacía scroll y no me daba cuenta de que los que cobraban eran ellos y no yo», señaló, en referencia a la economía de la atención que rige las plataformas digitales. Para el artista, el uso masivo de redes ha deteriorado la calidad de las conversaciones y ha amplificado la polarización social.
En un contexto donde las discusiones virtuales contaminan la vida cotidiana, Suárez fue tajante: «Hoy los chats de la familia y de los amigos se han roto», lamentó durante su intervención en los encuentros organizados por El País.
`Lúa’: oscuridad, ruptura y renacimiento
El décimo álbum de estudio de Andrés Suárez, Lúa, nace en paralelo a esa crisis personal y digital. Compuesto tras una separación sentimental y un periodo de depresión, el disco se articula como un viaje emocional que oscila entre la sombra y la luz.
El propio cantante explicó la dualidad del proyecto: «La cara A es la luna negra, la B la jacaranda», metáfora que resume el tránsito del dolor al renacer. Si en un inicio las canciones estaban marcadas por la rabia y el resentimiento, el proceso creativo acabó transformándolas en piezas más luminosas.
Memoria familiar y defensa de la libertad
Más allá de lo personal, el artista reivindicó un legado político y emocional profundamente arraigado en su historia familiar. En uno de los momentos más comentados de su entrevista, afirmó con contundencia: «Soy nieto e hijo de personas a las que les partieron la cara por defender la libertad».
Su preocupación por la polarización social actual también aflora en su discurso: “Hoy los chats de la familia y de los amigos se han roto”, describiendo cómo la dinámica en las redes puede fracturar relaciones personales.
Gira 2026: intimidad frente a espectáculo
Con el lanzamiento de Lúa, Andrés Suárez inicia una nueva gira por España en la que prioriza la cercanía y la emoción sobre el impacto visual. Dos alfombras, una lámpara de madera y músicos tocando en directo: esa es su declaración estética frente a la saturación digital.
En un momento en el que el éxito se mide en métricas y visualizaciones, el cantautor propone volver a lo esencial: la canción, la palabra y el encuentro humano sin pantallas de por medio.