FERROL360 | Martes 24 de marzo de 2026 | 10:54
Si uno pone en fila los carteles de la Semana Santa de Ferrol desde los años 80 hasta hoy, lo que aparece no es solo una evolución estética, sino casi una forma distinta de contar la ciudad y su tradición.
En los primeros ejemplos, como los de finales de los 80 y principios de los 90, domina una gráfica muy clara: cruces, colores intensos y composiciones simples. El cartel no buscaba emocionar tanto como identificar. Era directo, reconocible y muy ligado a lo simbólico. La tipografía acompañaba esa idea: sobria, clásica y sin apenas protagonismo.
A medida que avanzan los años, especialmente ya en torno al 2000, empieza a notarse un cambio. La imagen gana peso y el cartel deja de representación simbólica para empezar a mostrar su cara más realidad. Aparecen escenas más reconocibles como elementos de la procesión y una mayor conexión con la calle.
En los carteles de los años 2000 y 2010 se aprecia una clara intención en lo meramente fotográfico. La tendencia es clara: la fotografía se impone. Y no cualquier fotografía, sino imágenes, con un enfoque hiperrealista, centradas muchas veces en detalles concretos: manos, rostros, elementos de los pasos.
En varios de los carteles más recientes, esa imagen procede incluso de fotografías premiadas o seleccionadas en concursos, lo que hace que el cartel sea elegida de forma más participativa.
También cambia la forma de mirar. Frente a los carteles antiguos, más sugerentes, los carteles actuales son más realistas y con la fotografía como elemento central.
Si hay tres claves en esta evolución, son claras: la gráfica pasa de lo simbólico a lo realista,la tipografía deja de ser un elemento gráfico y se convierte en elemento meramente informativo y la imagen pasa de la idea a la búsqueda de la pura emoción.
Lo interesante es que, pese a todos estos cambios, el fondo sigue siendo el mismo. Cada cartel, con su estilo y su época, sigue contando lo mismo: la Semana Santa de Ferrol no es solo una celebración, sino una identidad que define la ciudad.






