
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Miércoles 21 febrero 2018 | 23:15
Forzó la prórroga el Star Center Uni, que este miércoles acabó superando en Esteiro por 86-82 a un Lointek Gernika Bizkaia que puso contra las cuerdas al cuadro de Lino López. El empate a 76 puntos tras el último cuarto confirmó una remontada con tintes de gesta y en claro contraste con un arranque más que dubitativo.
Pecó de bondad el plantel ferrolano. Concedió en exceso en defensa en una tarde en la que se volvió a bordear el lleno pese a la hora y el día laborable en que se disputaba la cita. El efecto torbellino de las locales en los compases iniciales pronto se disolvió como un azucarillo, aunque la falta de efectividad se convertía en rémora para las vascas.
Con uñas y dientes, Bea Sánchez apareció amarrada al balón en los instantes determinantes del evento. La férrea retaguardia visitante obligaba a variaciones en el dibujo ferrolano, pero hay cosas que no cambian por mucho que haya tempestad. Entre ellas, el dúo de siempre: Sánchez y Araújo.

La de Vigo, acariciando la condición de sublime, agranda su propia leyenda con el paso de las semanas. Exhibe un liderazgo creciente y dotes para salir al rescate cuando la nave tiembla. Jamie Scott y Alexis Prince se incorporaron a la ofensiva y el Star Center Uni lucía más cómodo. Sin embargo, ese aparente relax era un Guadiana.
Las navales, más incisivas, pero a la expectativa. De tanto ir el cántaro a la fuente, el Lointek Gernika Bizkaia apretó la lucha, aunque el arreón se quedó a medias. Lino López, con un enfado en aumento. Alcanzaría su máximo apogeo en la recta final, en la que el arbitraje calentó a ambos banquillos por igual.
El técnico de las de Esteiro asistía a una desorientación temporal de las suyas. Los triples resultarían el jarabe que resucitaba, de los dos consecutivos de Patricia Cabrera a otros tantos de Alexis Prince en el camino hacia el final. Con dificultades para encadenar un número amplio de canastas, el duelo derivó en un 40-38 al descanso. Sorpasso frustrado.

El tablero hizo de demonio, a veces no habría entrado el balón ni con magia. El ataque no carburaba por completo y había que sacudir el quinteto sobre la pista. Excelente María Araújo, volvió a unirse Bea Sánchez ante un rival que abocaba a un constante despliegue físico. Como todas cuentan, Natalia Rodríguez concretó tras un pase magistral previo.
El tercer cuarto, con un Star Center Uni sometido al ritmo vasco por la rotundidad física de sus extranjeras, posibilitó la mayor jerarquía de Patricia Cabrera. La ventaja, en cambio, se iba hasta amplias diferencias y afloraron otra vez las concesiones y sus correspondientes internadas.
Algo fallaba, los gestos de Lino López lo confirmaban. No había manera de plasmar lo que él mismo inspiraba desde el costado de la cancha. La parte más atrasada permanecía desplobada en más de una oportunidad, de ahí el 47-59 al cierre del tercer cuarto.

La velocidad reapareció en el último período entre las anfitrionas, aunque el Lointek Gernika Bizkaia seguía desarbolando al Star Center Uni. Severo castigo. Cuando todo parecía perdido, los triples encendieron la esperanza. Las jugadoras pedían griterío y el público no fallaba. Nada nuevo en Esteiro. Mejor posicionadas y copando más espacios.
Uno de los lanzamientos, a cargo de Bea Sánchez, otorgó opciones, que se hicieron de rogar porque penalizaba un tiro lejano antes certero y disperso en los minutos cruciales. Casi como milagro, 74-75 a 34 segundos; Prince puso el resto, prórroga. Con el viento a su favor, se mantuvo el daño causado por las de Euskadi.
Por no defraudar a una hinchada acostumbrada a las taquicardias, fallos otra vez. Sánchez firmó la calma, un 86-82 retenido en los segundos del desenlace con una resistencia rocosa. Euforia comprensible para despedir a las guerreras que nunca se rinden.
(Fotos: Mero Barral© / 13fotos – 2018. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.)