
RAÚL SALGADO / RAÚL LOMBA | Ferrol | Sábado 17 marzo 2018 | 00:10
Partido ascensor para el Star Center Uni. Idas y venidas ante el Cadí La Seu, menos atinado de lo previsto, pero capaz de desarbolar al batallón de Esteiro hasta igualar la contienda para disfrute del público. Fue en una jornada de cambio a horario de aperitivo goloso y luz entrando con fuerza por los ventanales del pabellón.
Cambio, además, de puesta en escena en la pista por la presencia televisiva y música insistente para empujar desde el calentamiento. Alexis Prince empezó como un ciclón y acabaría con 22 puntos, seguida por una María Araújo que se hizo acreedora de la máxima valoración.
Faltaba acierto desde lejos, pero la viguesa reconstruyó en un instante al equipo. Solventado el más mínimo desajuste. Prince, de la lejanía a la cercanía al aro, blindó la efectividad para sostener a las navales, que paliaban el atisbo de aproximación de las pirenaicas en el electrónico.

Jamie Scott irrumpió con sendas canastas determinantes para un marcador amplio ya en el primer cuarto, que se cerró con un 32-21 que parecía más holgado a tenor de lo visto sobre el parqué. El Star Center Uni legó un reflejo perfecto de la estructura trazada por Lino López, apoyándose en triples como el de Bea Sánchez. Justo cuando se necesitaban, sin excesos.
En un reparto proporcionado de papeles protagonistas, Marina Delgado encontró su hueco en el epicentro y María Araújo volvía a arrollar. Por un segundo, entraban las prisas; ahora bien, quién puede tener miedo conociendo la hoja de servicio de este equipo.
El segundo cuarto supuso el primer cambio de piso, ascensor mediante. Las catalanas le dieron la vuelta a la tortilla y pusieron en aprietos a las locales. Había comenzado con ímpetu ese pasaje, incluyendo forcejeos y peleas a ras de suelo por el balón.

La remontada se consumó al filo del descanso, al cual se llegó con un ajustado 36-39 para el Cadí La Seu. En un último minuto eterno, el Star Center Uni evidenció una desconexión importante tras un inicio de notable. El tiempo parecía haberse detenido en el parqué y en las cabezas.
Llegó la reacción en la reanudación. El arbitraje caldeó a fuego lento los ánimos en Esteiro, pero renacía Alexis Prince y la contienda se igualó en beneficio de un público dispuesto a vibrar. Persistieron los fallos en la anotación en bando rival y Rachael Vanderwal entró cuando el apagón mental apuntaba a su retorno.
Con otros mimbres, Bea Sánchez despejó incertidumbres, apuntalando el esquema una Jamie Scott preparada para recibir, lanzarse con potencia y templar el duelo. Poco a poco, las de Lleida propiciaron más internadas y condicionaron al grupo de Lino López, sin llegar a causar temblor sísmico.

El Star Center Uni desarmó esporádicamente su defensa y no avanzaba en demasía. No atravesó episodios de marejada, aunque concedió hasta una nueva remontada del Cadí La Seu. El fin del tercer cuarto dejó un parcial de 50-53 que aplazaba la resolución hasta el último suspiro, al que se llegó encadenando acciones que enfadaban en espectadores y cuerpo técnico.
El cuadro catalán metió una marcha más, que pronto se vendría abajo. No tenían en cuenta que estaba Rachael Vanderwal y que María Araújo, cuando enfila, hace nacer el vendaval. Un triplazo de Patricia Cabrera y el partidazo de Alexis Prince completaron la receta, nublando la ofensiva foránea. Ese frenazo llegó en minutos cruciales.
Las ferrolanas, de menos a más y enmendando sobre la marcha sus errores. Enfrente, falta de enganche por más que Caitlyn Ramírez hiciese de guerrera imponente. Tesón, agilidad física y cerebral y efecto muro para eludir la escalada al calor de la conducta arbitral llevaron a meta, 77-62. Buenas sensaciones para el play off por venir.