
RAÚL SALGADO | Ferrol | Lunes 9 octubre 2017 | 17:30
Quinto día consecutivo de paro en Navantia Ferrol-Fene. La vigilancia de Policía Nacional y Guardia Civil a las puertas de las antiguas Bazán y Astano, respectivamente, ha marcado el inicio de la jornada. En todo caso, «non se impediu o labor do piquete», ha asegurado Ramón Alfonzo, representante del sindicato CIG.
El portavoz de la central nacionalista ha declarado en rueda de prensa que la situación es de «calma e tranquilidade» y que el número de agentes no ha sido «excesivo». «O paro segue sendo exitoso», ha resaltado en el Concello de Ferrol junto a miembros de CIG y BNG.
Poco antes de que trascendiese la apertura de la vía de la mediación, estimaba que había un «veto explícito» a que su organización, convocante única de la huelga, se sentase en la mesa de negociación ya establecida con patronal y demás sindicatos. A su propia pregunta sobre si «queren negociar algo que supere os acordos de 2001», ha respondido con un «bravo».
Respaldos
Para Alfonzo, «parecía un tanto estraño de máis» que el alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, «estivera pensando a súa postura» ante el conflicto. La «importancia do naval», ha añadido, tiene que conducir a «compromisos por parte de todos», considerando que «había que dar un golpe na mesa» y que ciertos apoyos, como el de En Marea, son «ambiguos».
«Navantia depende dos seus responsables políticos; póñense de perfil», concluía. El edil del BNG Roberto Montero subrayaba que el regidor «non se dignou en pasar» por el astillero, pidiéndole que desvelase «se apoia á xente ou non». Iván Rivas, portavoz del grupo, refrendaba que «precisou cinco días para pronunciarse».
En su opinión, «é hora de que isto remate» y de que la corporación ferrolana se «pronuncie» a favor de los operarios en huelga. No en vano, ha hablado de «condicións de escravitude» y de una compañía, la principal, que quiere «case que traballen gratis».