
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Martes 24 octubre 2017 | 23:50
Tuvo en la grada «las mismas sensaciones que el día del Levante». Y estuvo entre el público Diego Ríos tras su «expulsión en Noia, fue injusta». El entrenador de O Parrulo admitió ante los periodistas que cuando «no estás en la pista te sientes más responsable» si el «equipo no gana». En esta ocasión, vio un partido que se «pareció mucho al de Zaragoza» en liga.
Tres goles en contra y un conjunto ferrolano «muy blando en defensa» y con «poca presión; poca intensidad en general, muy precipitados». «Hicimos tres goles de balón parado; vi al equipo muy frío, necesitamos muchísimo más para competir», dijo el técnico lucense.
Los tiempos solicitados por los contrincantes sirvieron de mucho, en su opinión. Tras esos parones, «ya fuimos nosotros, intentamos subir la defensa y ser más intensos». Sin embargo, «nos metimos en faltas muy rápido, no distinguimos la agresividad de hacer falta; nos cargamos de faltas, pero ya éramos el Parrulo intenso».
El rival
«Anulamos totalmente a Zaragoza y nos metimos de lleno, es muy difícil hacer un 3-0 al Zaragoza y lo hicimos», indicó Ríos. En todo caso, los minutos iniciales «los tenemos que borrar; no estuvimos fluidos». Para colmo, una quinta falta al final «nos penalizó para el resto» ante un rival que defiende «muy bien».
Mientras, O Parrulo no está «del todo fluido» en ese aspecto. Una clave: la figura del portero-jugador. El entrenador local confesó que en sus pensamientos entraba la opción de que el Ríos Renovables llegase a «apostar» por esa herramienta, «pero ninguno nos decidimos; se metieron mucho en nuestra pista, pero no pasó nada».
En un duelo que parecía «destinado a los penaltis», se cumplió ese pronóstico. Según el preparador, «si fallas tres es complicado pasar por mucho que pare el portero». Aunque «habría venido bien la victoria a nivel de moral, nos beneficia; tendríamos que jugar otro partido, podría ser fuera y en el medio de la liga». Salvar la categoría ya es el único objetivo.