FERROL360 | Viernes 6 enero 2017 | 9:36
Agolpados a lo largo de todo el itinerario de la cabalgata de este jueves, los miles de niños que esperaban emocionados para ver a Melchor, Gaspar y Baltasar no tienen ninguna duda: «Los Reyes molan más que Papá Noel».
Sus Majestades de Oriente llegaban, un año más, por mar, atracando a las 17:30 horas en el muelle de Curuxeiras, donde ya se dieron un pequeño baño de multitudes antes de encaminarse al barrio de Ultramar, kilómetro cero del desfile real.
Unos noventa niños repartidos en diez carrozas, donde también había adultos ejerciendo de pajes o de San José y la Virgen María, comenzaban en torno a las 18:00 horas el recorrido, donde en esta ocasión no escasearon los caramelos, sin gluten, por cierto.

Una carroza que promulgaba la igualdad y las que engrandecían a las artes, se sumaron al portal de Belén y a las tres carrozas reales, así como a dos de las imprescindibles en la cabalgata ferrolana: el antiguo camión de los Bomberos y la carroza del Arsenal de Ferrol.
A ritmo de reguetón, pero también de gaitas más tradicionales, el recorrido estuvo marcado por la tranquilidad y no se registró ningún incidente de importancia. Los Reyes Magos llegaban en torno a las 20:30 horas a la plaza de Armas, que los esperaba vallada para evitar la masificación en su superficie más deteriorada.
El alcalde de Ferrol, Jorge Suárez, tampoco quiso perderse la llegada de Sus Majestades e incluso se fotografió realizando sus peticiones. La visita real finalizó con el saludo de los Reyes desde el balcón del concello y con fuegos artificiales, que dieron paso a la noche más larga del año para los más pequeños de la casa. Esperamos que SSMM se hayan portado muy bien con todos, sin excepción. Y que vuelvan pronto.
