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Más de 300 años de cárcel para Coté, petición de la Fiscalía en su escrito de acusación

FERROL360 | Jueves 12 enero 2017 | 22:55

La Fiscalía de Ferrol ha solicitado la apertura de juicio oral contra José Manuel López Pérez, conocido como Coté y acusado por actuar en calidad de falso médico. En un escrito remitido al juzgado de Instrucción número 3 de la ciudad naval, se piden penas superiores a los 300 años de cárcel en base a un amplio listado de delitos.

Entre los que le endosa el fiscal Román Ruiz Alarcón, figuran homicidio por imprudencia grave, lesiones con deformidad, intrusismo profesional, estafa agravada, falsedad de documentos oficiales o 63 por lesiones con uso de instrumento peligroso. Exige que se «declare expresamente en la sentencia que los beneficios penitenciarios se refieran a la totalidad de penas impuestas».

Detalla que hasta su detención en 2008 «vino atribuyéndose públicamente la condición de médico y ejecutando actos médicos pese a no contar con más estudios que el Bachillerato». Habría «conseguido atraer a centenares de personas, a las que cobraba importantes sumas por falsos tratamientos dirigidos a sanar enfermedades reales o inexistentes que ideaba y decía diagnosticar».

Prácticas

Para ello, habría recurrido a «sustancias no especificadas cuya toxicidad no ha llegado a ser determinada», realizando «auténticas operaciones quirúrgicas, con el consiguiente quebranto de la integridad física de sus víctimas». Las sumas que cobraba iban de los 20 a los 100 euros por una consulta y hasta 15.000 euros por intervenciones.

El amplio escrito del Ministerio Público alude a casos de fibromialgia, esclerosis o problemas coronarios o pulmonares, ante los que respondía con inyecciones, biopsias, descargas eléctricas o extracciones de tejidos. Aportaba tratamientos «ficticios» a sus pacientes, incluso en situaciones en que el sistema sanitario público les sugería operaciones.

Además, en su clínica se veían «decenas de títulos y certificaciones», con las que simular «legalidad» en su actividad. Las «ganancias ilícitas» alcanzaron los 4,4 millones de euros, haciendo suyos su esposa «la mitad de ingresos». «Gozaba de plena disponibilidad de los mismos», agrega el documento en torno a su cónyuge, con quien trabajaba en sus clínicas.