
FERROL360 | Domingo 12 marzo 2017 | 14:15
No era el día de su regreso tras meses de lesión, pero sí el de su retorno a la portería ante la afición racinguista. Una jornada especial para Ian Mackay, que diferencia entre el juego gris y la efectividad: «Había que ganar, son tres puntos que nos hacen mirar para arriba».
Ya piensa en el miércoles, en obtener otro triunfo ante el Palencia, distanciarse con mayor contundencia de la zona de peligro y alcanzar una «situación más cómoda». «Es un rival directo, vamos a pensar en ganar e intentar mirar lo más arriba posible», dijo el cancerbero tras el duelo liguero.
El herculino no es ajeno a la realidad, que dicta que la parte alta está lejana desde hace semanas, pero sostiene que «si sacamos tres puntos, cuanto más arriba mejor». Casi una final la del miércoles próximo, la que determine a qué más se puede optar.

Mackay tiene claro su deseo: «Ojalá poder pelear por la Copa del Rey; a mí me gusta luchar». Quiere mantener intacta esa ilusión «hasta el final» y admite que ante el Lealtad «el juego no fue todo lo fluido que nos gustaría, no vamos a mentir». Sin embargo, subraya sobre el gol que «la jugada fue buena, el centro; el remate de Laro, espectacular».
Del rival señala que «casi no se acercaron a portería»; sobre los tres puntos, que son doblemente importantes porque «veníamos de dos partidos sin ganar y los de abajo se acercaban». Aunque «el trabajo fue espectacular defensivamente» por parte de todo el once, habla de Víctor Vázquez, José Cruz y Diego Maceira.
Los habitantes naturales de esa línea de juego rindieron a buen nivel, pero el guardameta valora el papel de Brais Abelenda, que ocupó «una posición fastidiada» por su rol habitual; sin embargo, dio la talla con creces. En todo caso, recuerda que «el juego ofensivo no fue como nos gustaría».