
RAÚL SALGADO | Ferrol | Domingo 7 mayo 2017 | 21:50
La última semana de la temporada será menos tranquila de lo esperado y de lo deseable en A Malata. Miguel Ángel Tena ratificó tras la derrota ante el Boiro que sobre «el año que viene no pienso nada» porque «no tenemos los deberes hechos». Hay que «intentar ganar» a domicilio de la Arandina en el partido de despedida al campeonato «para conseguir plaza» en Copa del Rey.
En sala de prensa, el entrenador del Racing se limitó a recordar de cara al próximo curso que, «cuando hemos visto que la salvación estaba matemática, nos hemos puesto a trabajar en el bloque del año que viene». El encuentro que cerró el estadio por esta campaña no fue «ni el que quería yo ni los futbolistas», dijo a los medios.
A su juicio, haber ganado este domingo, «después de los buenos números» de la segunda vuelta, habría permitido «disfrutar con la gente». No solo no ocurrió eso, sino que el plantel escuchó reproches. Ahora apela a la necesidad de «intentar clasificarse» para el torneo copero.
Disculpas
Hasta en dos ocasiones pidió Tena «disculpas a la afición porque no lo merece». «Los 2.000 socios no han tenido ninguna mala palabra y eso les honra; no hemos estado a la altura», argumentó el entrenador. El levantino esperaba «que la despedida fuera bonita, era el día para resarcirnos», pero les faltó «profundidad».
A su entender, «ha sido un partido competido», pero pasó factura en la segunda parte «un fallo garrafal, inexplicable». «El equipo lo ha intentado más por inercia que por querer; los jugadores no han estado convencidos de que podían remontar», arguyó el preparador, que ya piensa en un viaje a Aranda de Duero en el que «dependemos de nosotros».
Preguntado por el cambio en el descanso, replicó que «Joselu ha estado muy desacertado, no ha sido capaz; no es un jugador que esté en el área». De ahí la entrada de Mendi. La plantilla entrena en la mañana de este mismo lunes en el anexo de A Malata.