
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Viernes 5 febrero 2016 | 15:02
Repetirá ausencias el Somozas para viajar a Asturias. La plantilla liderada por Stili entrenará en la tarde del sábado (16:00 horas) en el Alcalde Manuel Candocia, analizando con material audiovisual las cualidades de su rival. Al término de la sesión (18:00), inicio del desplazamiento al Principado.
Los somocenses se miden el domingo (12:00 horas, TVG2 en directo) al Lealtad de Villaviciosa en Les Caleyes. De nuevo, el técnico cedeirés se queda sin Juanmi Heredero, al que le restarían todavía unas dos semanas por su pubalgia, y Álex Bao, que no evoluciona positivamente. En declaraciones a Ferrol360, Stili afirma que el Lealtad es «o segundo mellor equipo na casa».
Es un «rival de máximo nivel», pero el Somozas «tamén é de máximo nivel». Pronostica un duelo muy disputado frente a un cuadro maliayo, con su técnico en la grada para cumplir el primero de tres partidos de castigo federativo, que «ten interiorizado gañar metros» y «xogar en campo contrario». Destaca que, «en base a esa calidade», es capaz de generar ocasiones.

Los de la villa de la sidra «obrigan a moito» y «controlan as transicións», pero Stili reivindica su «plena confianza no noso potencial». «Temos armas para evitar as fortalezas do Lealtad», señala el preparador, que también habla de los últimos fichajes. Keko y Pedrosa ya han entrenado durante una semana completa, así que estarán a su disposición.
Indica que están «adaptándose» y que «teñen que competir cos compañeiros». Poco a poco, «coñecen os comportamentos» de la plantilla y ya avanza que Dani Pedrosa «vai ter que entrar na casa» porque el Somozas, como local, no está «ao nivel preciso». Insiste en que paulatinamente van «interiorizando» la metodología de trabajo.
De nuevo sobre las claves en Villaviciosa, subraya que «equipos con moito potencial caeron» allí y asevera que «se queremos gañar hai que ser moi fortes a nivel defensivo». «Se imos xogar ao que eles queren, non temos nada que facer», concluye Stili. El preparador, en este sentido, aboga por la «intelixencia táctica» desplegada en Logroño o Burgos.