
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Miércoles 10 febrero 2016 | 15:08
Balance más que satisfactorio. Kike Márquez afirma que desde su llegada a Ferrol «el trato ha sido genial» tanto por parte de los responsables del club como de «cuerpo técnico» y «compañeros». Tras el entrenamiento de este miércoles, el sanluqueño ha asegurado que «han puesto todo de su parte para que se haga mucho más fácil».
Sonríe el andaluz y señala que «el tiempo no acompaña, pero ya sabíamos a lo que veníamos». Se encuentra «bastante bien» en sus primeros días en el Racing, tanto en lo referente a la tarea de acomodarse al equipo como a las exigencias tácticas, adaptación que siempre requiere de paciencia.
«Venimos a jugar a la pelota y no a la playa a tomar el solito», declara el futbolista. Procedente de una escuadra con una afición tan exigente como la del Ramón de Carranza, Márquez valora la «masa social» del Cádiz, más que relevante pese a estar en Segunda División B.

Confiesa que «no es lo mismo tener 10.000 personas detrás, que te sientes presionado, que 2.000» como este pasado domingo en A Malata. Aclimatarse no le está costando, ya que dice que ante el Sporting B se sintió «muy bien». Acabó el partido, eso sí, con alguna molestia de isquiotibiales al acumular «casi un mes sin competir».
Fue titular frente a los asturianos. Cree que el Racing «lo intentó hasta el final» y que «no salió el juego tan vistoso de otras jornadas», pero el equipo «insistió» hasta alcanzar «el objetivo de los tres puntos». ¿Muchos cambios con respecto al Cádiz? Asume que aquí «el juego es diferente, se tiene más la pelota».
En su opinión, «hay momentos que hay que imprimirle velocidad al juego» para evitar que el rival se acomode y los verdes pierdan capacidad para sorprender al contrincante. Añade que, como excompañero suyo en su etapa de futbolista, «Tena sabe que en la parte de arriba puedo jugar en cualquier posición».

Se siente «cómodo» ejerciendo de mediopunta o en la parte izquierda: «No es una cosa nueva para mí». Junto al triunfo naval, la jornada fue «buena» por los resultados de los rivales. Eso sí, tiene claro que «el equipo no se tiene que relajar» y que restan catorce «finales» hasta que concluya la fase regular.
En las próximas semanas, los demás equipos «van a ir a muerte» y los racinguistas «no tenemos que ser menos». Por lo pronto, el domingo visitan a un Pontevedra que está haciendo las «cosas bastante bien» y que opta a «meterse entre los cuatro primeros». Aunque «es un derbi» y «para los aficionados es especial», sostiene que «los jugadores se tienen que abstraer de eso».
Hay «tres puntos en juego, sin mirar el equipo que sea». Ganar provocará que esté «la afición más contenta», pero para los futbolistas tiene que ser «igual que otro partido». Conoce a tres jugadores del Pontevedra, «amigos míos», y considera que Luisito «imprime mucho carácter al equipo, muchas ganas». Al conjunto pontevedrés, «cuando se pone por delante, es difícil hacerle gol».