
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Domingo 28 febrero 2016 | 15:38
Por el buen juego demostrado y por la «entidad del rival», la de este domingo es una victoria con mucho valor añadido. Al término del encuentro, el entrenador del Racing subrayó que el Real Valladolid B es un «filial muy peligroso» con jugadores que han llegado a debutar en Segunda División A.
Valora que los pucelanos trabajen para «salir de la zona de peligro», alabando su cada vez mejor temporada. «Sabíamos de ese peligro y del terreno, muy irregular», dijo Miguel Ángel Tena, que no descuidó el «factor meteorológico». El viento, ha señalado, es «lo peor que puede haber» para «cualquier equipo».
A su entender, «la clave partía de intentar dejar otra vez la portería a cero». Ya son seis jornadas sin goles en contra. El técnico sostiene que «había que hacer un partido práctico; el juego no ha sido vistoso». Resalta que «las líneas han estado muy juntas; muy bien trabajado el equipo», indicando: «No hemos concedido ni una ocasión al rival».

El levantino ha citado como detalle destacado que han «esperado nuestro momento», sacando partido al penalti y al segundo tanto de Joselu, «una genialidad, un gol de bella factura». Tena estima que «Peláez y Joselu se entienden a la perfección, se conocen», pero también subraya la existencia de «otros jugadores muy buenos que crean competitividad».
Se refería así al buen entendimiento de este domingo entre Kike Márquez y el de Palmeira, remarcando del sanluqueño que «ha intervenido en las jugadas de gol» y que aporta un «rendimiento enorme al equipo». No jugará el próximo domingo, ya que ha visto su quinta amarilla. En Valladolid «ha sido una de las claves del partido», ensalzando «la manera en que ha salido y la verticalidad».
Tanto él como Jon Ander Garrido «vinieron de un equipo que iba líder; los conozco y sé que pueden aportar muchas cosas». Asume que «Garrido ha tenido más estabilidad» y que Márquez «ha ido alternando titularidad con salir del banquillo», pero ve en ambos «muchas ganas» por «intentar quedar primeros».

«Somos un equipo que solemos hacer un buen juego; asociativo, con trato de balón», declaró Miguel Ángel Tena, que apela a la necesidad de «ser verticales». Sin embargo, los «campos más complicados», como el de Pucela, obligan a «un juego irregular», por lo que hay que ser «capaces de adaptarnos a eso».
Su pretensión: tener «las líneas juntas y demostrar que somos un equipo fuerte y veterano». Objetivo cumplido ante el filial vallisoletano. A la salida del campo, 12 puntos les separaban de sus perseguidores, sobre los que recae ahora «la presión» ante sus citas ligueras de la tarde de este mismo domingo.
De Joselu apuntó que «es un jugador fundamental; los goles que lleva no son casualidad». Un «delantero referencia» artífice de un tanto, el segundo, que «es una invención de él» desde «un balón sin aparente peligro». Contribuye a que «el equipo siga creciendo» y sea «más grande». Un «pasito más; aquí no es fácil», pero «no nos podemos relajar». Hay que «apretar las tuercas».