MARTA CORRAL | Ferrol | Jueves 3 marzo 2016 | 12:32
Corría el año 1981 cuando el pintor Jaime Quessada llegaba a Ferrol respondiendo a la petición que le habían formulado Rafael Pillado y unos cuantos camaradas más del Partido Comunista de Galicia. Querían que el artista ourensano usase de nuevo sus pinceles como el arma poderosa que eran en favor de la lucha social y sindical, en esta ocasión, denunciando la inminente entrada de España en la OTAN en un mural inmenso que se llamaría Alegoría por la paz.
Antes, profundamente conmovido por los sucesos del 10 de marzo del 72, Quessada había pintado ya Morte nas Pías, sellando un vínculo permanente con la ciudad naval y obrera del noroeste a la que «sempre veu cando llo pedimos», recuerda Pillado.
Aquel día del 81 el Concello, dirigido por el alcalde Jaime Quintanilla, tenía preparados para Quessada los andamios, la pintura y los materiales necesarios para que comenzase a pintar en plena plaza de Armas. Lo hizo sin parar durante «catro ou cinco días», esquivando las críticas que llegaban por la derecha y aceptando los cafés que le llevaban algunos ferrolanos con nocturnidad, para combatir el frío.
Dos décadas después Pillado volvía a Compostela a pedirle al pintor que deslizase sus pinceles de nuevo. Esta vez, en contra de la instalación de la planta de gas de Reganosa en la ría de Ferrol y a petición del Comité Cidadá de Emerxencia. Tres días y tres noches pintó Quessada de nuevo en Armas y a la vista de todo el mundo su Mural no que se manifestan os conceptos da vida e morte (2002).
Este miércoles, después de más de 30 años condenados al olvido y a la oscuridad en el almacén del Torrente Ballester, los dos grandes murales de Jaime Quessada encontraron al fin un sitio para quedarse lleno de luz y cultura, en el Auditorio de Ferrol.
Su buen estado de conservación es sorprendente, pero su magnífico tamaño complicaba su exposición. Ahora, las dos obras que el artista cedió aún frescas al Concello, se podrán ver hasta el 17 de marzo de martes a sábado, en horario de 11:30 a 13:00 y de 17:00 a 21:00 horas, para que después «o público de cada actuación no Auditorio sexa testemuña da súa obra» -en palabras del regidor ferrolano-, pero sin contar ya con un horario especial de visita.
Día histórico para Ferrol
El alcalde, Jorge Suárez, presidía el acto de presentación de las obras acompañado por el edil de Cultura, Suso Basterrechea; la concejala de Patrimonio, Rosa Méndez; y miembros de la Asociación Cultural Fuco Buxán y de la Fundación Xaime Quessada, en un día que calificó de «histórico» para Ferrol.
Aseguró que los murales, «semiagochados durante moitísimo tempo», reflejan la lucha de muchos ferrolanos y pueden servir de estímulo para que la gente más joven se incorpore a los movimientos sociales. Además, Suárez advirtió que «a xente anda comentando que é o novo Guernica de Ferrol, cosa que eu comparto polo menos das dimensións e na cualidade artística», afirmó.
Basterrechea, visiblemente orgulloso de la gestión para rescatar las obras y agradecido por el apoyo de Fuco Buxán y la Fundación, destacó que «hoxe é un día importante para Ferrol. Un fito cultural. Cumprimos unha conta que levaba moito tempo pendente». No en vano, el Concello invirtió más de 7.000 euros en su instalación y transporte.
El edil explicó que los ferrolanos podrán ver las pinturas de Quessada porque ha habido «vontade do Goberno» y porque se ha encontrado el espacio adecuado por las dimensiones de las obras: «Teñen un compoñente ideolóxico, pero evidentemente e fundamentalmente un valor cultural patrimonial enorme para esta cidade. A obra máis antiga levaba 34 anos sen ser vista por ninguén», recordó.
«Non quero facer comparativas pero ten algo de descubrimento. Como cando chegou o Guernica. As influencias plásticas son claras. É un pequeno Guernica ferrolano que vén a incrementar o valor cultural e artístico do Auditorio. Hoxe é un día grande para a cultura e un dos momentos de mandato dos que máis orgulloso me atopo do traballo», reiteró.

«Una lucha necesaria»
Chus Blanco, viuda del pintor y presidenta de la Fundación, confesó que «Jaime hubiese recibido esto con mucho cariño». Emocionada, reconoció que la del pintor a través de sus pinceles «era una lucha necesaria», y espera que Ferrol sirva de ejemplo para otras ciudades que posean obra de Quessada: «Abre un camino a otras instituciones que gozan de tener obra importante de Jaime que no está a disposición de la gente. Está casi como si fuese una mercancía propia y el arte no es mercancía, es algo que tiene que estar a disposicion de todo el mundo», aseguró.
«El hecho de que ahora esté accesible me parece casi mágico. Esto marca un carácter especial de lo que es la pintura y el compromiso de Jaime con los acontecimientos de su época y todo lo que representó su lucha por la democracia», afirmó.
Manuel Rodríguez Carballeira, Lalán, en representación de Fuco Buxán, también se mostró satisfecho con la exposición permanente, destacando que «despois de tanto tempo intentándoo, co cambio de goberno foi posible». Además de reconocer la excepcionalidad de su pintura, calificó a Quessada como «un home solidario e xeneroso a prol da democracia».
Por su parte, el vicepresidente de la Fundación, el historiador José Gómez Alén, repasó la trayectoria del pintor y confesó que «todo el mundo hablaba del mural de la OTAN, pero ni yo mismo recordaba su altura tan tremenda. Estaba desaparecido». En declaraciones a los medios adelantó que «el hecho de que esté abierto al público nos lleva incluso a nosotros a tener que organizar excursiones a Ferrol».
Además, Gómez Alén reiteró que era «fundamental» que al fin estuviesen los murales a disposición de la gente, puesto que se guardaron poco tiempo después de haberse pintado y nunca se expusieron: «Es un valor añadido para la ciudad, para el patrimonio histórico y artístico de Ferrol, y para recuperar la memoria de la relación entre Jaime y la ciudad».
Año de Jaime Quessada
El Concello de Ferrol abre con el acto de este miércoles el Ano Quessada, que culminará en los meses de octubre, noviembre y diciembre con una gran retrospectiva del pintor en el Torrente Ballester.
Además, la Fundación donará una copia de catálogos y libros sobre el autor para la Biblioteca Municipal y la sede de Fuco Buxán. Ejemplares que han presentado en el Parlamento europeo y que recogen sus pinturas y las de su hijo Xaime Quessada Blanco.
También habrá una Unidad Didáctica para los centros escolares, mesas redondas y conferencias alrededor del artista ourensano fallecido en 2007.