
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Miércoles 9 marzo 2016 | 14:01
Primer entrenamiento con Burgos en la mente. La plantilla del Racing ha repartido su trabajo de la mañana de este miércoles entre los dos campos artificiales de A Malata, pero entrenará este jueves en el principal con su habitual partidillo del ecuador de cada semana.
En la cita de este miércoles han quedado al margen hasta tres jugadores del plantel. Joselu ha permanecido en la caseta, retirándose con antelación a modo de precaución. Una sobrecarga ha llevado a que el goleador de Palmeira no actuase con el resto. Sin embargo, sus molestias físicas, como las de Iván González, no revisten gravedad.
Este último, a la entrada del campo, también se marchaba unos minutos antes de que culminase el ejercicio. Ese punto se alcanzaba a las 12:45. Mientras, Rubén Díaz se ha ausentado al sufrir un proceso gripal. Los futbolistas no salían del estadio hasta algo después de las once de la mañana. Previamente, Antonio Saiz, en representación de AFE, ha realizado una visita rutinaria al vestuario.

Una veintena de deportistas, sumando canteranos, ha intervenido en la sesión, en la que parte del protagonismo ha recaído sobre el preparador físico, Fran Beade. Entre los citados jóvenes valores, Kevin, que recaló en Mugardos y al que aplaudió Tena. Rabioso al disparar, Diego Peláez se quejaba del campo. La superficie no ayuda a preparar como se desearía la recta final de la liga.
Con Ian Mackay reintegrado bajo palos, sigue luciendo muy buena forma Sergio García, que se esforzaba ante todos los que le retaban con el balón. Poco a poco, descendía la tensión, el evento se relajaba y el propio Mackay dejaba el campo como prólogo a la inminente salida del resto. Un rondo y se acabó.