
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Miércoles 20 abril 2016 | 14:19
El foco alumbra a varias personas este miércoles en A Malata. Partidillo en el campo principal y movimientos en la enfermería en una mañana increíblemente soleada. Miguel Ángel Tena ha dirigido un encuentro preparatorio con algunos efectivos por debajo de lo habitual.
Dos jugadores, Diego Vela y Diego Maceira, permanecieron completamente ajenos a esa actividad. Los dos abandonaron el recinto al inicio de la sesión para comprobar la evolución de sus respectivas molestias físicas. No revisten gravedad en el caso de Maceira, aunque ya vienen de atrás, mientras que a Vela se le vería después en A Malata armado con sendas muletas.
El coruñés prevé estar recuperado en un plazo de tres semanas tras su esguince de tobillo del sábado pasado. El de Mos, por su parte, ya era baja segura para el viaje del próximo fin de semana a Vigo al haber sido expulsado en el derbi contra el Compostela. Pablo Rey también ha estado al margen del grupo, como Joselu, que ha realizado carrera suave alrededor del campo.

Más allá de inconvenientes físicos, cabe recordar que el preparador ha dispuesto que todos los miembros del plantel se sumen a los últimos desplazamientos de la temporada en aras de hacer piña y fortalecer el grupo. El partidillo ha discurrido con total normalidad; mera anécdota un choque entre Iván Forte y Rubén Díaz.
Tena ha ensayado alternativas en defensa con Golobart o Nano como ejes, al igual que Iván González y Víctor. Ha llegado a probar con una zaga más reforzada, aunque está por ver si esa apuesta se concretará de cara al duelo en Barreiro frente al Celta B (sábado, 18:00). Una semana después, sábado a las 18:30 -falta confirmación oficial-, jugarán en Coruxo.