
RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Miércoles 20 abril 2016 | 20:30
Román Golobart comparte el «entusiasmo» con el que se vive la recta final de la liga regular y la inminente fase de ascenso para el Racing. Afirma que el equipo presenta «la misma mentalidad» que al inicio de la temporada, centrando su objetivo únicamente en los «tres puntos» en liza cada jornada.
En declaraciones a la prensa tras el partidillo de este miércoles, el jugador verde aseguró que la escuadra naval está «a cuatro partidos de conseguir el liderato» de forma definitiva, «lo que nos habíamos planteado». Sin embargo, evita pensar en mayo y habla de «conseguir tres puntos este sábado».
El catalán, lejos de «excusas», destaca que «todos los equipos que están arriba están sufriendo», ya que «hay mucho en juego por parte de muchos equipos» y a los contrincantes ya «no les influye tanto» el «tema mental». Así, los que antes visitaban el «campo del líder con muchísimo respeto» ya «no tienen nada que perder y ese respeto no existe».

«Hemos de ir evolucionando, cambiando el sistema de juego según la parte de la temporada en la que estamos», dice Román Golobart; es decir, adaptarse a las circunstancias de la recta final sin «ninguna preocupación». Resalta que el Racing es «el segundo equipo menos goleado de la categoría» y valora que ese cerrojo defensivo «ha sido nuestra mentalidad y la clave de toda la temporada».
Asume el futbolista que «se pagan más caros ahora los errores; la gente se juega más» y se disponen «más jugadores arriba». Los rivales «arriesgan un poco más» y «marcan un gol, que hace tres meses no era noticia». «Ahora es noticia; «Les han marcado y han perdido o empatado», pero estamos jugando igual, al mismo nivel», insiste el racinguista.
Bromea sobre el estado de A Malata: «Ya no me acuerdo qué es el campo bueno». Aunque «hay gente» que se encarga de trabajar para que luzca en buenas condiciones el césped, unas horas de lluvia causan «un desastre». «Te da un poco más de respeto, no puedes arriesgar tanto», considera; de ahí que a veces aparezca un «juego un poco más pobre».

Inquietud, que no intranquilidad: «Hay ganas de llegar al final porque apetece saber cómo acaba la temporada». Eso sí, nada de «sensación de peligro, de inseguridad; no la tengo, para nada». Son días de intercambio de impresiones con excompañeros, amigos o conocidos que juegan en otros conjuntos de la categoría de bronce para saber qué puede aparecer en fase de ascenso.
Golobart no tiene predilección por ninguno de ellos, pero tampoco les tiene miedo. Mucho antes, este sábado, visitan al Celta B. A su juicio, «la teoría dice que si ellos más o menos están salvados tendrían que jugar con presión». Sin embargo, eso «no significa que vayan a jugar peor» y cree que a algún jugador se le dará «la oportunidad» y querrá demostrar su valía.