
RAÚL SALGADO | Ferrol | Miércoles 13 julio 2016 | 20:20
Altas y bajas son habituales cada verano, pero siempre hay diferencias. Esta vez marcan al Racing la renovación de parte del plantel saliente, algunas salidas que no parecían entrar en los vaticinios de la afición y dos fichajes -por el momento-. El retorno de Míchel Alonso al banquillo verde se hace evidente desde este jueves, pero será un regreso paulatino.
El técnico de Caranza no podrá contar en su primer día de trabajo oficial con todos sus efectivos. La agenda para la vuelta a la faena incluye la clásica cita a las diez y media de la mañana, esperándose en torno a las once el desfile de los disponibles rumbo al campo anexo del complejo de A Malata.
No se espera, por ejemplo, a José Cruz, el último refuerzo para la plantilla, condicionado por su calendario de exámenes. Tampoco al portero Ian Mackay, con 24 horas extra de permiso. En las semanas que restan hasta el arranque liguero comparecerán junto a los integrantes principales del vestuario los canteranos Carlos y Borja.
Sin embargo, la hoja de ruta del preparador no contempla la nutrida presencia de jóvenes o miembros del filial que se vio este último año. Por último, estarán a prueba al menos tres futbolistas extranjeros: el central Bruno Dias, de Brasil; el egipcio Mohamed Essam, que ejerce como extremo, y el mediocentro Alfonso López, de origen colombiano.
Míchel Alonso dirigirá sesiones matinales en A Malata hasta el sábado, con una jornada de descanso inicialmente programada para el domingo. Vendrá luego la primera semana completa de entrenamientos, que coronará un duelo amistoso, primero del período estival, en su propio feudo. Recibirán el sábado 23 de julio (19:00 horas) al Lugo.