
RAÚL SALGADO | Ferrol | Lunes 5 septiembre 2016 | 01:16
Pantín coronó a su rey y a su reina, a esta última con 24 horas de demora. La niebla amenazó de nuevo al arenal de Valdoviño, pero no echó atrás a los participantes. Tampoco al público, que llenó el privilegiado enclave como no se recuerda en esta prueba de alcance internacional.

Entre estadounidenses anda el juego: Kanoa Igarashi y Sage Erickson. A un año para la trigésima edición del certamen, Pauline Ado lo intentó ante una Erickson que ganó el combate sobre olas de 1,5 metros de altura. Fue de menos a más, explorando sus opciones hasta dar el golpe definitivo. Duelo a los puntos, en todo caso: 8,33 ante 8,93 de la vencedora, que ya lo había sido en 2012.

Mientras, los chicos entraron al agua dejando al margen al vasco Hodei Collazo, que acababa noveno. También se quedaron fuera Jeremy Flores, Leonardo Fioravanti, Joan Duru y Evan Geiselman, situando a otros contendientes en primera plana. Thomas Hermes, Michael Rodrigues e Ian Gouveia fueron inferiores que Igarashi, que pugnó a fuego lento ante el brasileño Rodrigues.
El norteamericano firmaría 16,43 puntos sobre un máximo de 20 con únicamente tres olas, pero el sudamericano lograba un 8,67, la mejor ola. A la postre, insuficiente. La entrega de premios, que reunió a miles de personas, atrajo a representantes de la Diputación de A Coruña, Xunta de Galicia o Concello de Valdoviño.