
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Domingo 11 septiembre 2016 | 18:48
Se presentó en A Malata un Racing de Santander menos contundente que el de la pasada temporada, pero su juego de grupo fue suficiente para doblegar al anfitrión. Los de Míchel Alonso pecaron de tibios ante la portería cántabra y cayeron derrotados en el duelo de la intensidad por excelencia.
Con titulares como José Manuel Catalá en la caseta e Ian Mackay en la grada, arrancó la cita del retorno para Héber Pena. Tarde de calor que abrió el ambiente y volvió a elevar a Bicho, ágil y cómodo en su posición. Diego Maceira despejó el primer intento suave de los santanderinos y Nano Macedo repartía juego.
No bajó los brazos el once verde, pero ciertas individualidades apagaron la luz mediado el tiempo inicial. El local quiso aplicar cierta velocidad en su ofensiva y pecó de apresurado. Tensión, inconformismo desde el segundo de debut y el cuerpo a cuerpo de Pablo Rey en la sala de máquinas.

Joselu persistió como referente al ataque, pero el bálsamo no aparece por ninguna parte. El equipo gusta en ciertos momentos, también lo hizo este domingo, aunque padece exceso de mantequilla en sus pies. Está lejos de exhibir atrevimiento, potencia al límite, claridad en sus ideas.
David Bandera, llamado a cocinar en la zona esencial, se resguardó en los costados defendidos por Bicho y Adrián Armental. Buena estampa para el de Sada y un balance más intermitente para el segundo, que aportó alguna acción interesante para acabar difuminado en el tapete soleado.
Bicho peleó cada balón mientras José Cruz pisaba sobre seguro; Nano Macedo disimulaba cierta deriva en su mirada futbolística y Víctor Vázquez fue de menos a más. Acabó echándose a la espalda más responsabilidad y contribuyó al morder. El Racing de Santander aportó un dibujo muy cerrado y estricto, se movían al unísono.

La oscilante imprecisión en la zaga obligó a Sergio García a lucirse y arriesgar. Álex Felip no deslumbra como cabría esperar y eso lastra la perspectiva. Intentó sacar provecho el contrincante mediante un activo César Díaz en un contexto de bloque en detrimento de individualidades.
Con su buen físico, el once de Sardinero aparecía a la expectativa. Hasta que se cansaron y recurrieron a Borja Granero, uno de sus indiscutibles. Golpe en la mesa al filo del descanso, un gol para obligar. El Racing ferrolano se desdobló en la reanudación sin éxito aparente.
Unos querían encender la esperanza y a otros se les encomendaba guardar las formas en la defensa, pero esta parcela repetía sombras. No bastaba con apretar ni con un sistema más abierto. Ni con que el Racing de Santander simulase estar a medio gas con un plantel algo mermado.

Brotó la impotencia, las escasas líneas abiertas se colapsaban. Mantenía el tipo Bicho en tiempos de fragilidad, cabalgaba en solitario cuando Pablo Rey pedía pelota con reiteración. Las lagunas santanderinas, sin nadie que las aprovechase; Joselu, lejos de ser capaz de sostener al resto del once.
Tampoco el balón parado hizo sonreír. Se escapaban los puntos sin que escupiesen palabras gruesas los asientos del estadio, a diferencia del último encuentro de Copa del Rey. Falta vigor, falta entrega. Habrá piezas pendientes de ajustarse, pero tampoco da la impresión de que todos los alineados sepan responder a lo que el jefe del vestuario reclama.
FICHA TÉCNICA
Racing de Ferrol: Sergio García, José Cruz (Javier Velayos en el 74), Diego Maceira, Víctor Vázquez, Nano Macedo, Álex Felip, Adrián Armental (Julio Delgado en el 61), Bicho, Joselu, Pablo Rey y David Bandera (Juan Martínez en el 61)
Racing de Santander: Iván Crespo, Córcoles, Julen, Samuel, Mikel, Granero, César Díaz, Álvaro Peña, Coulibaly (Caye Quintana en el 70), Héber (Óscar en el 56) y Aquino (Javi Cobo en el 84)
Goles: 0-1, minuto 43, Borja Granero
Árbitro: César Domínguez Zapatero (Castilla y León), que ha amonestado a los locales Víctor Vázquez, Álex Felip y Diego Maceira y a los visitantes Álvaro Peña, Iván Crespo, Mikel y Julen
Incidencias: A Malata, 2.000 espectadores