
RAÚL SALGADO / MERO BARRAL | Ferrol | Lunes 19 septiembre 2016 | 23:03
El Partido Popular repitió lleno en el Jofre. Un buen rato antes del inicio de su acto central de campaña, patio de butacas y palcos del teatro ya estaban repletos. Demostró una vez más la formación conservadora su capacidad para movilizar a militantes y simpatizantes en fechas determinantes. Y apelan a ese mismo espíritu de cara al próximo domingo.
Con catorce minutos de demora, sube al escenario Martina Aneiros. La portavoz en el Concello cierra el bucle del «Galicia sí», ese lema de Limones que hace enloquecer si se escucha en exceso. Mientras habla la edil, se le ve en duplicado en una pantalla situada en el centro del escenario y que lleva la forma del mapa gallego.
Se ve venir lo que va a ocurrir: ejerce la concejala de telonera porque el plato fuerte no ha llegado. Acumula unos «minutillos de retraso» Alberto Núñez Feijoo, que llega desde otra cita electoral. El ingrediente perfecto, su ausencia en el arranque, para que haga entrada triunfal a modo de estrella americana.

Para coronar esa performance, el ya conocido detalle de concluir el mitin con globos descendiendo desde el histórico cielo del Jofre. Mucho antes, Martina Aneiros habla de la «gente que no ha podido entrar», muestra de que «Ferrol está con nosotros» y «volverá a avalar» al PP con una «tercera mayoría absoluta».
Ágil ante el micrófono, la popular esgrime uno de los argumentos destacados de la formación esta campaña: «Tenemos candidatos de Ferrol, tres, que con toda seguridad van a tener representación; a los demás partidos no les interesa Ferrol». «O no van en esas listas o tan abajo que no van a entrar», reprocha.
Entra de lleno en los «nubarrones que se cernían sobre nuestros astilleros» y aflora el efecto del eco en la megafonía. Se resuelve al instante, no puede fallar nada. Carga contra «líos, enfrentamientos, disputas estériles y guerras por los sillones; el mejor ejemplo está aquí al lado, en la plaza de Armas».

Muy local: afea que el PSOE le quiera «quitar competencias a la concejala -de Urbanismo-; la acusan de falta de transparencia, desconfían de ella». Aneiros se pregunta si «alguien puede confiar en este desgobierno» mientras la pantalla alterna con planos del público, demasiado concentrado y armado con abanicos y alguna bandera.
Más de 500 personas tan apretadas, claro, generan calor. El PP se conjura contra «el gobierno del fracaso, de la frustración y de la decepción», el de las «Mareas de Podemos» que tanto repiten aunque no sea su denominación real. «No son capaces de elaborar un presupuesto ni de desbrozar; ya sabemos lo que hay detrás, el cambio a peor», concluye la edil.
Lamenta que la izquierda «dice que no a las industrias punteras» y arranca palmas cuando recuerda el pleno que en Ferrol se dedicó al busto del rey emérito. Aunque se sugiera una «ciudad libre de circos con animales», sostiene que el bipartito de Ferrol promueve «espectáculos circenses».

Se agrupan los fotógrafos, algo pasa fuera. Un vídeo diferente para cada descanso entre intervenciones. Entra Feijoo, todos de pie. Lo hace a las 20:55, el acto durará una hora más. Se escucha «bravo» y se vislumbran caras de entusiasmo, más aplausos. El actual presidente canta el citado «Galicia sí» mientras une sus manos como réplica al público.
Sube Miguel Tellado, que afirma que «el Jofre ya no vale; al Auditorio de Caranza, caben 1.000 personas». El recinto «que empezó y acabó Feijoo; no podemos dejar a nadie fuera». Tras la autoreivindicación, que «se elija el domingo, que no haya pactos de perdedores al día siguiente». Señala a «los moderados que cogieron la papeleta de Ciudadanos».
«Solo hay dos opciones, o Feijoo o un gran lío; una coalición de 5, 6, 7 partidos», entre los que menciona a «mareas municipalistas, Podemos, Anova, Izquierda Unida y un sinfín de mareas locales». Reclama que se plasme «la voluntad expresada en las urnas», que «Galicia no se pare y siga avanzando en los próximos cuatro años». Será si se puede «concentrar» el voto.