
RAÚL SALGADO | Ferrol | Domingo 25 septiembre 2016 | 23:11
SERGIO GARCÍA: 5 / Dejó impresión adecuada en el primer período, con algunas paradas destacadas. Sin embargo, un fallo puntual de defensa condicionó al propio portero. Su error pareció contagiar de cierto nerviosismo a la zaga; él mismo acabaría regresando a una imagen más correcta.
JOSÉ CRUZ: 7 / De menos a mucho más. Discreto en los minutos de estreno, tuvo que aparecer en más ocasiones tras el descanso. Resolvió con acierto los retos que se le plantearon en la tarea estrictamente defensiva. En un puesto que no es el suyo por naturaleza, tiró de experiencia para desenredar y marcar el gol de la sentencia.
DIEGO MACEIRA: 8 / Incansable, se vio condicionado en los primeros minutos. Sin embargo, fue capaz de sobreponerse y brindar una de sus mejores versiones en el segundo período. Una acción suya de muy buena factura podría haber llegado a convertirse en gol. Se adelantó y se sumó al ataque con gran criterio.

VÍCTOR VÁZQUEZ: 6 / Más templado que en semanas anteriores, fue de los que pudo alcanzar un mejor rendimiento en el segundo tiempo. Cita para ponerse el mono de trabajo y él lo lució, aunque sin alardes. Efectividad como máxima, referente en la parcela desde la que se genera el nuevo Racing.
JOSÉ MANUEL CATALÁ: 5 / No pecó precisamente de arriesgado. Le costó colaborar en la disciplina de grupo al arranque. Alejado de la vistosidad de que ha podido presumir en algunas etapas, parece también apartado de su mejor disponibilidad para responder a lo que se espera de él, que es bastante.
JUAN MARTÍNEZ: 8 / Un trabajo silencioso simplemente imprescindible. Suplió con muchas garantías a Álex Felip y propició una imagen completamente renovada en la zona esencial del equipo. Muy meritorio en un equipo renovado, con su historial de problemas físicos. Todo evidencia que no se rinde. Notable.

ADRIÁN ARMENTAL: 5 / Laborioso, aunque carente de brillo. Tibio y oscilante, con lances de entrega y buen despliegue físico y otros en que pasó desapercibido. El suyo fue el primer cambio, con el que Míchel Alonso aparentó buscar más velocidad y más electricidad. Le faltó poderío pese a ser un jugador con muchas cualidades.
BICHO: 8 / Alternó posiciones sobre el tapete para llegar a su mejor forma, a la fluidez que buscaba en su faceta creativa. Permitió una mayor tranquilidad en la parcela central. Trabajó el gol a la perfección y pasó luego a ejercer control sobre el rival. Volvió a reivindicarse y exhibió capacidad y criterio para echarse responsabilidad a la espalda.
JOSELU: 6 / No se expuso, eternamente a la expectativa. Por momentos parecía desaparecido en combate. No tardó en contar con una acción de peligro, pero cuando lo intentó se encontró con un portero hábil. Tuvo instantes de rendir a la carrera como pollo sin cabeza. Desconcertante al no responder en ciertas jugadas.

PABLO REY: 6 / Lo intentó sin descanso. Buscó espacios suficientes para desplegar sus múltiples encantos; aunque no pudo ofrecer todo aquello que habría deseado, acabó aportando un trabajo silencioso que resulta muy valioso para la acción de grupo. Fue sustituido, probablemente para no forzar su estado físico.
DAVID BANDERA: 6 / Pareció alterado en varias ocasiones, por lo que su cambio no parece desafortunado para poder frenar su ímpetu. Lo cierto es que contribuyó a la creatividad atacante, pero sin demasiado acierto. Apareció enmarañado en algunas ocasiones ante la presión visitante.
JULIO DELGADO: 6 / Entró en un tramo complicado del partido. Lo hizo para detener los nervios y aportar estabilidad a un once ligeramente desequilibrado. Amagó en las cercanías de la portería, pero centró especialmente su actuación en el freno al contrincante y en el apoyo a la labor de todo el once. Correcto.

SERGIO MARTÍN: 6 / Poco pudo demostrar. El duelo no se adaptaba a sus condiciones ni a su sistema de juego, pero su labor también resultaba vital en un instante de indefinición. Puede dar mucho más de sí teniendo en cuenta su trayectoria y las cualidades que le permite su físico.
BRAIS ABELENDA: 6 / Míchel Alonso valoró tras el encuentro su contribución en momentos difíciles, de ambigüedad. Bien es cierto que fue una actuación de grupo, pero Brais Abelenda fue uno de esos pilares. En todo caso, la sensación es que tiene todavía bastante camino por recorrer.