
RAÚL SALGADO | Ferrol | Lunes 26 septiembre 2016 | 18:00
El gol de la alegría, en la recta final. Así recuerda José Cruz su tanto de este domingo en A Malata ante el Celta B: «Lo veo en el aire y lo que quiero es darle lo más fuerte posible porque venía como un poco parado; cuando miré otra vez, ya estaba pegando en el palo». El balón ya enfilaba el camino a la red.
El jugador declaró a la prensa que se notó que «el equipo ha apretado» en el último cuarto de hora de encuentro, que «ha ido en busca de la victoria». Lo hizo frente a un rival «encerrado en su campo» y «asumiendo el peligro que tenían arriba» los olívicos, que les podían «coger en cualquier contra». Al final, la victoria como «recompensa al trabajo del equipo».
Cruz no descuida que acumulan varios goles en lo que va de liga, aunque ve un once «más sólido atrás; no es que seamos frágiles, a lo mejor nos llegaban dos veces y una la metían». «Lo importante ha sido la victoria», remarca el futbolista, que se siente «más cómodo de central, pero lo importante es jugar; da igual la posición».

Admite que «el equipo ha ido para arriba» en el tramo definitivo del encuentro y que «se ha notado que no nos vale el empate; hemos querido luchar por los tres puntos». En línea con las palabras de Míchel Alonso al término del duelo, coincide al asegurar que «la fe y el querer» les llevaron a «la recompensa de los tres puntos».
Aunque «al principio siempre cuesta» juntar todas las piezas, cree que los miembros de la plantilla ya están «acopladísimos; a partir de ahora, para arriba». Valora que «cuesta acoplarnos» por haberse incorporado «este año mucha gente nueva» y observa que «los compañeros nos han acogido muy bien». El gol, para sus padres; por primera vez, lo vieron en A Malata. También fue para su novia.