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Felipe Sas: «Suárez no ha roto el Gobierno, se lo ha cargado el grupo municipal socialista»

MARTA CORRAL | Ferrol | Viernes 14 octubre 2016 | 8:34

Corría el mes de febrero del pasado año cuando el Partido Socialista de Ferrol desvelaba la lista que presentaría a los comicios de mayo. Después del número uno que ocupaba Beatriz Sestayo, dos independientes se adjudicaban la segunda y la tercera posición. Eran Felipe Sas y María Fernández Lemos, ambos conocidos por su trayectoria profesional y no tanto por sus tendencias políticas.

Estos fichajes estrella le costarían entonces a Sestayo no pocas discrepancias con parte de la militancia, que no veía con buenos ojos relegar a los canteranos a puestos más bajos, aunque finalmente la Asamblea ratificara al equipo propuesto por la Secretaria Xeral.

Lo que posiblemente no calculó la socialista es que Sas y Lemos, expuestos en campaña a diario para dotar a su propuesta política de un carácter más técnico que partidista, acabarían por revolucionarle el vestuario aún estando al frente de dos de las áreas primordiales para recuperar Ferrol.

Sas anunciaba su renuncia en el mes de abril de este año, sin ni siquiera cumplir un año de despacho en el Palacio Municipal, alegando por entonces cuestiones profesionales. Ahora, Pipe ratifica lo dicho, pero añade: «Quizás me faltó matizar».

El matiz que añade el ex edil, frente a mí al otro lado de la mesa en una cafetería del Cantón de Molíns este jueves, es que la situación política que lo rodeaba se había convertido en un «barrizal» y tampoco supo franquear las trabas administrativas con las que se topó para llevar sus proyectos adelante: «No quería pasar a la historia como el peor concejal de Ferrol», admite, «era necesario que me fuera».

Sas no se encontró impedimentos para abandonar el Gobierno, más bien se le puso un puente de plata, porque la entrada de un afín a Sestayo como es Germán Costoya, alega, torcía la balanza del grupo municipal del lado de la Secretaria, que por aquel entonces ya comenzaba a discrepar con Lemos y Rosa Méndez.

Sas habla ahora porque dice estar «cabreado» con las acusaciones que la Ejecutiva y el grupo municipal socialista han vertido sobre María Fernández Lemos: «Todo el comunicado que se mandó, hablando de deslealtad y ocultación de información, es mentira», dice rotundo y dispuesto a romper una lanza a favor de sus dos antiguas compañeras.

«Aprecio a María, he discrepado con ella en algunas cosas, pero lo que se le ha hecho es increíble», asegura, añadiendo que se trata de una «gran profesional con un proyecto claro de ciudad», el mismo que, recuerda, defendió el PSOE de Ferrol tanto en campaña electoral como en el pacto de gobierno que rubricó con Ferrol en Común.

La chispa adecuada

Sas analiza que, en su opinión, «la chispa» que detonó la reprobación de Lemos fue su abandono del pleno, junto a Méndez, en la votación del donde el PP pedía en forma de moción el cese del gerente de Urbanismo, situación a la que se llegó por una acumulación de hechos que ya habían tensado la cuerda, como la retirada de la decicación exclusiva a la concejala de Patrimonio o la imposición de asesores en detrimento de las demandas de personal del área que dirige la arquitecta.

«Ya cuando se propuso a Germán Costoya como asesor de Urbanismo yo le dije a Bea [Sestayo] que eso no era ilegal, pero era antiestético», recuerda Sas, subrayando que no tiene nada en su contra ni en contra de José Ramón Ramos -el gerente cesado en esa sesión plenaria-, pero que se trataba del número seis de la lista y, por lo tanto, no le parece un nombramiento políticamente correcto.

«Creo que el tema personal no puede entrar en el ámbito político», dice, añadiendo que «Bea cometió un error» y «se ha cargado el PSOE de Ferrol». Reconoce que le tiene «muchísimo cariño», que todos en el equipo «trabajan un montón» y no tiene «nada personal» contra ellos, pero que adolecen de «manía persecutoria» y «celos».

Ruptura del bipartito

Explica que siempre «se dudó de María [Lemos] y de mí» por mantener una relación cordial con personas de Ferrol en Común, «se nos decía: «Os van a captar», como si se tratase de una secta», relata Sas. «Yo veía que desde el principio nos dedicamos a ponerle la proa a Ferrol en Común, le estábamos haciendo oposición a nuestros socios», analiza, reconociendo que trató varias veces el tema con Sestayo, pidiéndole que se rebajara el tono de las cosas, sin respuesta por parte de la Secretaria Xeral de los socialistas ferrolanos.

«No soy afín políticamente a Jorge Suárez, pero ha sido la persona que más ha defendido el Gobierno. Él no lo ha roto, ha sido la Ejecutiva y el grupo. El Gobierno se lo ha cargado el grupo municipal socialista», asevera Sas, asegurando que, por ejemplo, fue la propia Sestayo y también Bruno Díaz los que no quisieron facilitar los presupuestos de sus áreas consiguiendo así retrasar la presentación de las cuentas municipales.

«Me duele y estoy abochornadísimo, el ciudadano no puede sufrir esto con las necesidades que hay», se lamenta el ex edil, enumerando asimismo la «vergonzosa» reacción de los tres ediles socialistas votando en contra de una modificación de crédito que había solicitado ellos «en un 95 %»: «No se puede gobernar por berrinche», sostiene.

Dice que Suárez demostró «mucha paciencia» con Sestayo y que sólo tomó la decisión de retirarle competencias al verse respaldado por «políticos del PSOE de Galicia» que querrían quitarse a la Secretaria Xeral del PSOE de Ferrol del medio y que, ahora, han preferido no salir a la palestra.

Alegando que no comparte con Sestayo que el paso que han tomado Méndez y Lemos suponga transfuguismo ni un secuestro de votos del PSOE, Sas afirma que lo que no calibra la socialista es que «hay gente que ha votado al partido porque yo iba en las listas, así me lo han manifestado, aunque no puedo enumerar cuántos votos han ganado por mí o María».

«Espero que el Partido Socialista desde el Comité de arbitraje tome una decisión de una vez y se defina», desea Sas, explicando que a pesar de la situación, en los próximos comicios «no voy a votar a Jorge». «¿Votará entonces al PSOE?», pregunto, «me gustaría, pero depende», contesta Sas sacando a pasear su retranca entre sonrisas antes de despedirse y perderse entre la gente que pasea a esa hora por la calle de la Iglesia.