RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Jueves 1 octubre 2015 | 20:14
Hay sobrados motivos para el escepticismo, cualquiera que pise cada día las calles de Ferrol sabe cómo late su corazón. Precisamente por eso, ver cómo reabre sus puertas un local entregado al abandono hasta hace nada produce satisfacción. Acaba de ocurrir: lo que para muchos fue Leder se ha convertido en las últimas horas en establecimiento textil.
En todo caso, hay que citar que poco antes de llamarse Leder hubo otro nombre y otro contenido. Los legendarios Almacenes Barros ocuparon un amplio bajo comercial, con entrada también en su momento desde la trasera calle Dolores, encargándose de la venta de productos a lo largo del año, pero especialmente de no pocos regalos navideños.
Ropa de mujer luce ya en grandes escaparates que invitan a entrar en una amplia superficie ultimada en jornadas recientes. Los tableros de madera que tapiaban viejos recuerdos quedaban entornados, pero no se veía qué se cocía en el interior. Ya lo sabemos. Solo falta que la zapatería Prince, en el bajo contiguo, o el cercano En Panes renazcan. Quizá haya candidatos.