Publicidad

Román Golobart se convierte en duda de última hora para el Racing de Ferrol

Román Golobart, que supera en esta imagen a un rival en el Racing de Ferrol-Castellón de Copa del Rey en A Malata, podría no estar disponible para Miguel Ángel Tena (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)
Román Golobart, que supera en esta imagen a un rival en el Racing de Ferrol-Castellón de Copa del Rey en A Malata, podría no estar disponible para Miguel Ángel Tena (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

RAÚL SALGADO | @raulsalgado | Ferrol | Viernes 23 octubre 2015 | 12:59

Penúltimo entrenamiento para el Racing de Ferrol de cara al partido que este domingo le enfrentará en A Malata al Burgos (17:00 horas, TVG2). José Manuel Catalá e Iván González han trabajado al margen del grupo una jornada más, corriendo alrededor del campo anexo al estadio junto al fisioterapeuta del equipo, Asís Garrido.

A ese grupo se ha unido Román Golobart. El jugador catalán acumula dos días sin entrenar con el resto de sus compañeros por molestias físicas, que le convierten en duda de última hora para el compromiso liguero. En todo caso, el preparador prefiere esperar a su evolución para confirmar tras el último ejercicio (sábado, 10:30 horas, anexo de A Malata) su ausencia.

En cambio, Héber Pena ratifica sobre el césped su plena integración en la dinámica del vestuario verde, que ha perfilado este viernes su estrategia ante la portería. La anécdota ha residido en el particular castigo de Tena a sus pupilos, a los que ha obligado a realizar flexiones por su escaso acierto ante la meta defendida por Ian Mackay.

La lesión de José Manuel Catalá, aquí ante el Logroñés en A Malata, le mantiene apartado de la citación del Racing de Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)
La lesión de José Manuel Catalá, aquí ante el Logroñés en A Malata, le mantiene apartado de la citación del Racing de Ferrol (foto: Mero Barral / 13fotos para Ferrol360)

Sin embargo, afloraba el primer gol tras esa penalización. El buen ambiente entre los participantes ha caracterizado una vez más la cita, en la que se ha repetido la tendencia de que el futbolista más adelantado ante el cancerbero retrasase el esférico para que un compañero ejecutase el disparo.

Ha sido un entrenamiento sensiblemente más breve de lo habitual, ya que restaban casi quince minutos para el mediodía cuando los estiramientos sirvieron de cierre al evento.